12: Está oscuro dentro, es donde están mis demonios.



12

Está oscuro dentro, es donde están mis demonios.

Haarlem [Libro]

F: 25 de Mayo del 2023.

D: 26 de Mayo del 2023.

—Tyler—Juliette sonríe mientras pronunció su nombre.

Había despertado sola en la cama y había pensado que el mayor se había ido, pero ahí estaba en su cocina preparando el desayuno o intentando hacerlo.

—Oh, no quería despertarte—la pelirrubia sonrió y se acercó a abrazarle—. ¿Dormiste bien?

—Uhu, muy cómodo. Eres la mejor almohada.

Tyler sonríe tontamente al recordar cómo al llegar a casa después de cenar fuera, Juliette entre pequeños balbuceos le pedía dormir junto a ella esa noche y él realmente no quiso negarse.

—Lo mismo digo—ambos ríen y el castaño continúa sirviendo el desayuno para ambos—. ¿Debes ir a trabajar?

—No, Harry me dio hoy y maña libre. ¿Irás a investigar?—el mayor asiente—. No quise mencionarlo ayer porque la estábamos pasando bien, pero ¿puedo saber que hiciste ayer?

—¿Uh? Ah, sí es cierto. Espera aquí—Juliette ve al mayor subir rápidamente las escaleras y suspira, volviendo su atención al castaño cuando vuelve frente a él—. Ponte esto—le entrega un collar con una piedra púrpura—, me dijeron que es mejor que los usemos.

Juliette sabe que es esa piedra. Selenne, Harry, otras estrellas y Lunas que ha conocido le han dicho de la existencia de dicha piedra. Se sonrojó hasta las orejas y tartamudeó, apartando la mirada de Tyler.

—¿Pasa algo?

Él realmente había olvidado por completo el significado del uso de las hermosas piedras de colores.

—¿Q-Quién te la dio?

—La chica de la biblioteca, ella conoce un poco de todo esto y...

—Son piedras de absorción de energía de unión. Sé lo que son y..., t-tú, em..., esto es un poco...

Tyler es quien se avergüenza ahora al recordar su charla con Charlotte.

—¡N-No estoy insinuando algo! Ella simplemente quiso ser precavida con nosotros.

—¿P-Precavida? Esto es un poco vergonzoso.

—Lo sé, pero ella dijo que es probable que un día caigamos en el..., en los efectos de todo esto y es mejor prevenir.

—Eres humano, no una Luna—recalcó con escepticismo, mirando el collar en el cuello del contrario.

—Lo sé, pero no sabemos si efecto tendría que una estrella y un humano creen esa clase de energía—“Mientes” aquella parte de su consciencia le molestaba—. No quiero que haya algún accidente y te hagas daño.

—Está bien—murmuró colocándose el collar. Sentía las mejillas quemar, porque ahora poseía aquella joya que solo poseen las estrellas y Lunas que son amantes—. ¿Qué tal?

—Absolutamente preciosa—dice sin vergüenza alguna, haciendo sonrojar a la pelirrubia.

—Gracias.

—Vamos a desayunar—indica y Juliette sonríe poquito—Por cierto, ¿puedes acompañarme más tarde? Necesito volver a un lugar.

—¡Por supuesto!

Aceptó sin siquiera preguntar a donde irían, lo cual debió haber hecho.

•••

—¿Solar? Definitivamente no—masculla Juliette amagando el volver a entrar a la casa. Tyler le toma de la mano y tira de ella, dejándola cerca de él.

—Necesito saber un poco más. Esta vez no habrá alguna pelea, lo prometo.

—No es por ti, Tyler, es por ella. Ella te herirá con sus palabras si dices algo que no le guste y aunque no me agrade, tengo que admitir que afecta muy mal lo que dice.

—No me afectará, Julie. Confía en mí.

—Confío en ti, pero no en Solar. ¿Qué es lo que necesitas saber? ¿Por qué de ella? Conozco a más estrellas y Lunas, Tyler. Ella no es la única.

Tyler suspira y le sonríe suavemente.

—Ella tiene parte de las respuestas que necesito saber, nadie más.

—No quiero que la veas—murmura a lo que él castaño le acaricia las mejillas con la mano libre—. No quiero que la escuches, solo dirá las mismas tonterías de DalByeol.

—Pues yo necesito saber esas tonterías, porque eso es parte de todo esto.

—Estamos bien, s-solo los dos aquí. Salimos juntos, dormimos juntos, comemos juntos, eso es todo lo que necesito. No hay nada malo pasando.

—Juliette, yo también quisiera quedarme aquí contigo todos los días, haciendo el desayuno para tí, saliendo a cualquier lugar, dormir a tu lado y escuchar tus lindos ronquidos—la pelirrubia se sonroja ligeramente—, pero no puedo. Tengo también una vida en mi mundo.

—Lo sé, sé que la tienes, pero ¿para qué indagar tanto en DalByeol? Para con eso.

—¿Hay algo que no quieres que sepa?

Juliette se tensa visiblemente.

—Tyler, por favor.

—¿Lo hay? Juliette, ¿no confías en mí para decírmelo?—cuestiona y la pelirrubia muerde sus labios—. Lo que estoy haciendo es por el bien de ambos.

—Si realmente quieres que todo esté bien, detente con todo eso—pide en un susurro—. Volvamos dentro y solo veamos algo en la tele, olvídate del tema.

—No. Necesito saber...

—¡No necesitas saber nada!—exclama soltándose del agarre del castaño y frunciendo el ceño—. Me acusas de tener algo que lo quiero que sepas y tú no me dices nada, absolutamente nada.

—Te dije que quiero tener más respuestas que preguntas antes de decirte—alza una mano para acariciar la mejilla de Jensen, pero ella le aparta.

—Basta. Si quieres que todo esté bien quédate, pero si quieres seguir ocultándome cosas y tengo que escuchar tonterías, vete con Solar.

—No me hagas esto—pide mirando sus ojos cristalinos, llenos de angustia y temor.

—¿Te quedarás?—inquiere con voz temblorosa y con la esperanza de que él se detuviera.

—Necesito saber.

—Bien.

Juliette gira en sus talones y entra a la casa, cerrando la puerta con seguro antes de derrumbarse contra esta.

—Juliette.

Escucha su voz al otro lado de la puerta y es aún más doloroso.

—Solo vete...

Ella se estaba volviendo egoísta por sus propios temores e inseguridades.

Ámsterdam [Libro]

F: 25 de Mayo del 2023.

D: 26 de Mayo del 2023.

Tyler tenía frío, y este frío era peor que el que había sentido anteriormente. Asumió que fue por la discusión con Juliette, pero no podía quedarse, él necesitaba averiguar más, tanto por su propio bien como el de Juliette.

—Pensé que no volvería a verte—dice Solar mirando a Tyler sentarse en una de las sillas de su oficina. El castaño suspiro y sonrió sin gracia—. Estás emanando un frío extremadamente intenso, incluso yo puedo sentirlo.

—No vine a escuchar eso—su voz temblaba por el frío en su cuerpo—. Quiero saber más de la historia de Dal.

—¿Hablas en serio? Mira Kinn, sinceramente no tengo nada contra ti y pienso que eres un buen chico, pero no creo que me concierne decirte más.

—¿Y quién debería?

—Los protagonistas de la historia: Juliette y Dal.

Tyler bufa y se abraza a sí mismo en un intento de apaciguar el frío.

—Juliette no me dirá nada y no sé cómo diablos hablar con Dal—masculló con la discusión de esa misma mañana rondando en su cabeza. Se estaba sintiendo demasiado mal al respecto.

¿Por qué Juliette insistía tanto en ocultar su pasado? Él podía escucharla y ayudarla a seguir adelante de una forma más sana. Pero tenía que ser paciente tal y como Harry le comentó.

—Pídele que baje a la Tierra—el castaño arquea una ceja y Solar ríe suavemente—. Sólo habla con la luna y pídele que baje, será difícil que acepte, pero el día que lo haga te llegará una señal. Inténtalo, es tu única opción ya que «Formalhaut» se niega a hablar. Igualmente puedes tratar de averiguar más con Byeol.

—No creo que ella quiera hablar más tampoco—alegó sintiendo su cabeza doler y la desesperación por más respuestas lo ponía ansioso—. Solar, ¿quién hizo que los libros llegarán a mis manos?

—Esa pregunta me la hago yo, tenía una idea de quién pudo haberlo hecho, pero la descarté. Ayer fui con una chica bibliotecaria y negó ser responsable y sinceramente le creí, ella no gana nada con mentirme..., creo. Dal es obviamente una de las principales involucradas, pero de alguna forma tienen alguna conexión en tu mundo e hizo que esa conexión te hallará y te hiciera llegar los libros.

—Tengo que volver a mi mundo para saber eso, pero no volveré a menos que Dal se enfade conmigo por lo que ella considere mal y realmente necesito regresar pronto, al igual que volver cuando lo necesite.

—«Stadsbibliotheek Haarlem», ¿sabes dónde está?

—Por supuesto, allí conseguí los libros y la chica que mencionaste es Charlotte, ¿no?

Solar asiente y se reacomoda en su asiento.

—La dueña de ese lugar es una gitana, hace hechizos y esa clase de cosas. En la actualidad es su nieta quien cuida del lugar y tiene sus poderes, la dueña creó un vórtice en la biblioteca que solo ellas pueden activar y cruzar.

—Tendría que hablar con ella para ver si hay una posibilidad de que me deje usarla para ir y venir cuando quiera. ¡Eres una genio!—exclama con alegría, temblando por el frío. Solar ríe ligeramente.

—Aun así, si Dal no te quiere aquí y cruzas el vórtice, ella te hará volver quieras o no y puede que eso cause alguna fractura en los mundos y se inicie un caos. Ten mucho cuidado.

—Gracias por eso y... Um, por lo de la otra vez...

—No te preocupes. Te aconsejo ir a casa o ambos morirán de frío; puedo notar que algo pasó entre ustedes y si no te apresuras, Juliette colapsará y Dal hará temblar el mundo.

Tyler ni siquiera sé despidió, solo corrió fuera del edificio sin detenerse aun cuando chocaba con alguien. El frío era cada vez más intenso y sentía el cuerpo casi dormido, pero no podía detenerse.

Haarlem [Libro]

F: 25 de Mayo del 2023.

D: 26 de Mayo del 2023.

Cuando llego a la casa tocó la puerta que aún permanecía cerrada y se sintió desesperado cuando sintió un severo malestar. Sabía que Juliette no estaba bien.

—¡Juliette, abre!—sin respuesta—. ¡Julie, abre, por favor!

Se asomó por la ventana y notó un bulto en el sofá. Aquello lo alarmó, por lo que empezó a buscar alguna entrada, hallándola en la pequeña ventana de la cocina, y aunque fue difícil logro entrar.

Se tropezó en el camino hacia la sala de estar, donde al llegar se arrodilló frente al sofá.

—Juliette—le agitó ligeramente, sintiendo su piel helada junto con su respiración más pausada de lo común y con los ojos cerrados—. Julie, despierta.

—Tyler..., t-tengo frío—susurró aún sin abrir los ojos.

Tyler se levantó del suelo y le cargó en sus brazos.

—Tengo que ponerte cómoda.

—No quiero que lo sepas, por favor, no. N-No quiero que sientas lástima por mí—Tyler hace una mueca ante sus palabras—. Quiero que te quedes a mi lado porque me quieres y no por lástima.

—No necesito sentir lástima para quedarme. Yo realmente te quiero mucho—lo vio sonreír y el frío comenzó a mermar en ambos—, por eso es que hago todo esto.

—No me gusta que me oculten las cosas, la última vez que lo hicieron... Dolió, dolió demasiado. Aun así, soy tan egoísta que yo misma te oculto cosas... Lo siento mucho.

—Eso no es importante ahora, Julie, no debes disculparte. Prometo que lo que estoy haciendo no es por lastimarte, es para ayudarte y cuidarte.

—Creo en tí... Te quiero tanto.

El frío se desvaneció por completo, la calidez colmando sus anatomías y sus corazones un poco más serenos.

Ámsterdam.

F: 25 de Mayo del 2023.

D: 26 de Mayo del 2023.

Rebecca había sido citada a la oficina de Miller tras su ardua jornada laboral. Había tenido una agenda muy ocupada, por lo tanto afuera ya había oscurecido y ella no quería regresar a casa aun. Prefería salir con sus amigos, pero Jenny estaba insoportable por la ausencia de Tyler y Han estaba demasiado ocupado en el rodaje de una serie de la cual él era el protagonista.

—¿Qué tan enfermo está Kinn?—inquiere August mirando a Rebecca sonreírle nerviosa.

Simplemente quería molestarla un poco y también tenía un poco de curiosidad por saber porque ambos hacían eso. Ella pensaba que tenía mala suerte por ser llamada solo por eso. Sabía que no se tragó su mentira del todo, pero tenía la esperanza de que lo dejara pasar.

—Muy, muy enfermo. Esta muy apenado por no venir a trabajar y me pidió que le dijera que lo siente mucho.

Río, tenía que hacerlo porque aquello era tan obvio para él, pero era divertido ver a la menor hecha una bola de nervios frente a él.

—No se preocupen. ¿Tú estás bien?—Rebecca se mostró confundido ante la pregunta—. Veo tus ojeras.

Instintivamente la pelirrosa llevo manos a sus ojos.

—Solo un poco de insomnio, nada grave.

“Claro, no es grave que tú mejor amigo este dentro de un libro y que no sepas nada sobre su estado. No, no es grave” no sabía si reír o llorar por su pensamiento.

—¿Segura? Puedes tomarte unos días libres.

—Créame que darme días libres solo empeorarán todo, prefiero ocupar mi mente aquí—alega y Miller sonríe.

—Extraño tu vocabulario informal y colorido—confiesa y Rebecca se sonroja.

—¿Acaso es masoquista? Eso fue cosa de una vez, no volverá a pasar.

—Yo solo quiero verte ser "normal" a mi alrededor. Eres linda de este modo, pero del otro es aún más linda e interesante—confiesa descaradamente sin borrar su sonrisa.

—Mientras sea mi jefe, las cosas serán así.

—¿En serio? ¿Tendré que abandonar mi propia empresa para que me trates así? Porque lo haría—Rebecca se vuelve un manojo de nervios y balbuceos cuando Miller se acerca a él, invadiendo su espacio personal—. ¿Tengo que hacerlo?

—N-No, yo n-no dije e-eso... Usted s-solo...

—Tengamos un trago ahora—pidió consternando a la pelirrosa—. Y no puedes decirme que no, me lo debes por dejarte pasar la mentira de que Tyler Kinn está enfermo.

Rebecca dejo escapar el aire que contuvo y le miró anonada.

—No soy tonto, me di cuenta—asevera alejándose de la menor con una sonrisa burlona en sus labios.

—Dios Santo...

—Bien, toma asiento.

Rebecca no sabía si llamar a eso cita, tampoco sabía si la vez anterior también lo había sido, porque ella realmente lo había arruinado, y esta vez se habían quedado en la oficina del peliplata, comiendo comida tailandesa que habían ordenado hace unos minutos mientras que él bebía un vaso de whisky y ella simplemente se resignó a no beber frente a él.

—Eres demasiado callada conmigo, ¿no crees?—murmuró August mirando a la pelirrosa.

—Realmente no sé qué decirte. Eres mi jefe, siento que si digo algo de lo normalmente diría, me despedirías o algo así—se sinceró tras tragar un bocado de su comida.

Ella estaba decidida a no arruinarlo tanto esta vez.

—¿Por qué clase de jefe me tienes en tu mente? Además, estamos fuera de horario de trabajo y eso indica que no soy tu jefe.

Tenía sentido en realidad. Rebecca sonrió y se reacomodó en su asiento, hablaría como siempre lo hace, aunque con un poco de nervios porque vamos, ella sentía atracción por él.

Sí, le gustaba físicamente, nada más fuera de eso. O así se convencía a si misma.

—Ok, estoy de acuerdo con tu lógica.

—¿Sales con alguien?

Park se ahogó con su comida y August río pasándole una servilleta para que se limpiase.

—Eso fue muy repentino, ¿quieres matarme?

—Tal vez—bromeó y Rebecca sonrió al verlo relajado y feliz, pero se alarmó cuando sintió su corazón acelerarse, por lo que se obligó a calmarse.

—Respondiendo a tu pregunta... No, no salgo con nadie desde hace un par de años. ¿Y tú?

August se sonrojó con solo escucharla hablarle informalmente.

—Siempre estuve al pendiente de mi trabajo y estudios, y solo tuve una pareja en vida a los diecisiete. A los dieciocho dejé de estudiar para trabajar y ganar dinero para abrir mi empresa, lo cual me quitó mucho tiempo y la pareja que tenía me dejó porque no estaba con ella ni por cinco minutos. Y cuando finalmente tuve mi empresa eso me dio menos tiempo y no es como que haya alguien que llame mi atención... Bueno, si hay una actualmente.

—¿Es así? No tenía ni idea—August sonrió ligeramente y le señalo con los palillos—. ¿Qué?

—¿Tú no tienes a alguien?

—Oh, um..., realmente no sé cómo llamarle a eso, es raro. Supongo que me gusta alguien y yo no sé si yo le gustó realmente, me confunde un poco. Aunque estoy mejor con mantenerlo un poco lejos

—¿Quién es?

Rebecca rodó los ojos y río. No podía creer que él tuviera las agallas de preguntarle algo tan personal, además, ella no estaba enamorada, no podía comparar sus sentimientos con los de Miller que parecían ser bastantes seguros y puros.

—Dime tú primero.

—Tú.

¿Qué?

—¿Disculpa?

Estaba desconcertada ante aquella declaración que no sabía si había sido causa de su imaginación, o una simple broma o incluso había escuchado mal.

—Eres tú. No me hagas repetir cosas vergonzosas—musita entre dientes y con las mejillas encendidas.

Rebecca abrió la boca y volvió a cerrarla. ¿Qué se supone que debía decir?

“Hey, tú también me gustas, pero tengo miedo de salir con alguien por traumas de hace tres años que no supero, pero que trato de ignorar creyendo que así estaré mejor. Ah, y tampoco quiero admitir que estoy enamorada de ti por ese mismo miedo, porque sí, simplemente no es que me gustes.”

Lamentablemente ya había aceptado que su gusto por Miller iba mucho más allá de lo que ella quería.

En el instante en el que quería responder, su teléfono sonó con una llama entrante de Jan.

—Uh, disculpa un segundo, es urgente.

Y lo era, porque si Jan llamaba era porque algo importante había sucedido. Con una sonrisa apenada salió de la oficina y respondió.

—¡Rebecca! Gracias al cielo. Chica, acabo de cagarla con mi hermana.

—Oh, sí, hola Jan. Sí, estoy bien, gracias por preguntar—Park rueda los ojos ante la falta de un saludo y suspira—. ¿Qué hiciste?

—Amstel sabe que estoy en Haarlem por trabajo y sabe que he ido a ver a TyTy, pues ella también vino y me visitó. Estuvo unas horas aquí, todo iba bien hasta que quiso irse.

—¿Y?—cuestionó sin comprenderle. Era ilógico que le llamase solo para algo tan banal como eso.

—Iba a ir a visitar a Tyler.

Rebecca abrió los ojos sorprendida e intento mantener la calma.

—¿Qué? Dime qué no fue, ¿qué pasó?

—Le dije que no fuera porque él no estaba en casa y se rio—espetó con molestia y Rebecca río bajito.

—Parece una clara mentira, Tyler suele estar en casa después del trabajo, nunca tiene planes, hasta yo me hubiera reído.

No lo veía, pero con solo escuchar el bufido del contrario al otro lado de la línea, sabía que había rodado los ojos.

—Escucha. Después de reírse amagó a irse, pero la detuve y le dije que Tyler no estaba en casa porque estaba en una cita... Volvió a reírse y me preguntó con quién salía y le dije que se llamaba Juliette Jensen.

—¿Te creyó?

—Sí, dijo que no era tan inteligente como para inventar un nombre así al azar. Ahora quiere conocer a Juliette y para evitar que quiera ir a la casa de mi hermano le dije que él se había ido de viaje con Juliette y que no regresarán en varios días.

—No está mal lo que dijiste, ¿por qué dices que lo arruinaste?—murmuró recostándose de la pared y mirando sus uñas, decidiendo que pronto tendría que ir al manicurista.

—Amstel permanecerá en Haarlem hasta ver a TyTy con Juliette.

—¡Menuda mierda, Jan!—se quejó enderezándose en su sitio, dando un pisotón y agitando su mano libre—. ¡Tyler no puede simplemente aparecerse con Juliette! Es..., ¡es imposible!. Ahora tenemos que ahuyentar a Amstel, maldición. ¿No pudiste decir que estaba de viaje por trabajo? Hubiera podido cubrirlo mejor e incluso mi jefe podría haberme ayudado a cubrirlo.

—Ah... No se me había ocurrido.

Rebecca gimió frustrada y paso la mano por su frente, masajeando el puente de su nariz.

—Ya veremos cómo solucionar esto, ¿ok? Ya pensaremos en algo. Tengo que irme, te llamo más tarde.

—Está bien. Dentro de un rato iré a casa de Tyler a ver qué todo esté en orden, cualquier cosa te llamo.

—Uhu—colgó la llamada y suspiró. Todo se estaba volviendo un poco más desordenado y no tenía ni idea de cuando volvería Tyler.

Con pasos perezosos volvió a la oficina, encontrándose con la mirada inquisitiva de Miller.

—¿Todo bien?—fue lo primero que preguntó y Rebecca sonrió, tomando asiento frente a él de nuevo—. Luces del asco, o sea, decaída.

—Lo sé. Son unas cosas un poco raras—explica cortamente—, pero no quiero pensar en ello justo ahora.

—¿Quieres algo de whisky?

Rebecca lo meditó, miró a Miller y luego su comida inconclusa. Realmente ya no tenía hambre, pero si podría beber algo.

Al demonio el tratar de ser decente frente a él, justo ahora necesitaba despejar su mente de toda la locura que está sucediendo y solo un poco de alcohol no haría daño, ¿cierto?

—Maldición es lo que más quiero ahora. Solo sírveme una copa.

August ríe y se levanta de su silla para buscar la botella de alcohol más cara que poseía y una copa más.

Haarlem [Libro]

F: 25 de Mayo del 2023.

D: 26 de Mayo del 2023.

—¿Entonces crees que justo ahora en tu mundo es de día mientras que aquí ya está oscureciendo?—inquiere Juliette bostezando ligeramente.

Ella estaba fascinada con todas las cosas que salían de la boca de Tyler. Ambos estaban en la cama, abrazados para apaciguar todo el frío que posteriormente habían tenido y el castaño había empezado a hablarle sobre su mundo y su vida en ella.

—Eso creo. Tendría que confirmarlo la próxima vez que vuelva—asevera acariciando las hebras rubias—. ¿Te sientes mejor?

—Uhu—afirma algo avergonzada y aclarando su garganta antes de hablar—. Tyler, yo de verdad lo siento por todo el drama que hice. No sé qué me pasa, realmente lo siento mucho.

El beso en su frente le confirmo que le perdonaba.

—Tranquila, no tienes por qué disculparte. No te preocupes por ello. Mejor, ¿qué tal si salimos un rato?

Juliette se separa de sus brazos y se sienta en la cama sin dejar de mirarle.

—¿A dónde?—cuestiona con una sonrisa que se le contagia al castaño.

—Dime que quieres hacer, lo que tú quieras... Bueno, dentro de lo que sea posible.

—Quiero recorrer las calles de Haarlem—musita con timidez y Tyler se acomoda en la cama para tomarle de las manos.

—¿Caminando?

Ok, sí, haría lo que sea por ella, pero no se le antojaba mucho caminar tanto. No obstante, si ella realmente lo deseaba él lo haría sin quejarse en lo absoluto.

—En auto.

—No tenemos auto—Juliette sonríe de una forma que le indica a Tyler que tiene algo en mente—. ¿Qué planeas?

—Selenne tiene un auto que pude prestarnos, ¿qué tal si le llamo y le pregunto si nos deja usarlo?

—Decirte que no es imposible para mí. Ve.

Ríe cuando la pelirrubia salta fuera de la cama con su teléfono en manos y grita el nombre de su mejor amigo.

Amaba verla así de feliz, era lo más hermoso que él jamás había visto. Su hermosa sonrisa lo tenía a sus pies y esos ojos eran todo lo que quería observar por horas.

—¡Dijo que sí!—exclamó alegre volviendo a la habitación para abrir el armario—. Debemos cambiarnos, traerá el auto hasta acá así que apresúrate.

—Bien, bien, ya voy—dice soltando una risilla y levantándose de la cama para que Juliette le entregará algunas prendas, por qué sí, Juliette tenía una manía por vestirlo y él realmente no podía quejarse porque también le gustaba.

En menos de quince minutos Selenne se hallaba fuera de la casa con dos autos, el que le prestaría a ellos y el que sabía que había usado su esposa y en donde ambos mayores se irían.

—Me lo regresas mañana, ni un rasguño—advierte Selenne antes de retirarse y entrar al otro auto junto a su Luna.

Tenía dudas por saber a dónde irían a esa hora, pero no preguntaría porque su esposa le dijo que no fuera tan sobreprotector con Juliette, que debía darle su espacio con Tyler y sobretodo, mantenerse en calma al respecto.

‘Ella no es tu hermana o tu hija, Selenne. Es una adulta, aprecio mucho que la cuides, pero la terminarás asfixiando con tu sobreprotección. Cuídala más calmado y discretamente, ¿sí?’ le había dicho su esposa antes de que salieran de casa.

Suspiró y miró por la ventana a Juliette junto al chico, no pudo evitar sentirse ansioso por dejarla sola y sin saber a dónde iría. Pero tenía que relajarse un poco, ella podía cuidarse a sí misma por unas horas sin él alrededor.

—¡Gracias, Sen!—exclama Juliette hacia el auto en movimiento, pasando su mirada hacia Tyler—. Ciertamente eres lindo, Tyler—Tyler se muestra nervioso por las palabras repentinas de la menor—. Todo te queda bien.

Si Juliette iba a ser así de linda, dos podían jugar ese juego.

—Hoy te ves bastante preciosa, Juliette—sonrío satisfecho al ver las mejillas de la pelirrubia teñirse de carmín—. ¿Vamos?

—S-Sí.

•••

Jamás podían cansarse de hablar, y mucho menos de cantar las canciones que conocían y sonaban de fondo en aquel auto prácticamente nuevo. Aquello era demasiado íntimo y hermoso, deseaban tanto que jamás se acabará esa sensación de plenitud que generaba estar uno al lado del otro.

—¿Cuál es la cosa más romántica que te han dicho?—cuestiona Juliette. Ambos habían decidido iniciar un grupo de preguntas que serían contestadas de forma recíproca.

—‘Oh, gracias, mi querido TyTy. Eres tan guapo y bondadoso, gracias por prestarme tu consola’ atentamente Rebecca Park.

Juliette ríe fuerte y bonito. Tyler quería mirarla reír, pero si lo hacía causaría un accidente en la vía.

—¡Eso no cuenta para nada!—se queja entre risas—. Contesta seriamente.

‘Tú me pareces especialmente atractivo.’

‘Eres lindo.’

‘Ha sido poco tiempo, pero desde que llegaste siempre haces que mi corazón salte y me sienta tan feliz.’

‘Gracias por acompañarme. Desde que he empezado a sentir que necesito a alguien, estás ahí para mí. No sé si es casualidad, pero gracias.’

‘Gracias por todo, Tyler. Este ha sido el mejor día de mi vida, nunca había sentido algo como esto’

‘Tú también eres perfecto, lo mejor que me pudo pasar.’

‘No creo que seas fotógrafo... Pareces más un modelo.’

‘Nada puede dañarme si estoy contigo.’

La respuesta de Tyler incluía exclusivamente todas las cosas que Juliette le expresó, que causaron un revuelo en su ser y le hicieron sentir como lo más preciado del mundo... Del mundo de Juliette.

Pero había una en especial que amaba escuchar de aquellos labios.

—'Te quiero mucho'.

Lo romántico no era la frase, porque quizás era lo más ambiguo que podría haber. Lo que lo hacía especial era la persona que lo recitaba y como lo hacía.

Juliette se sonrojó. Una parte de ella asumió que se refería a ella y otra parte le decía, muy a su pesar, que no se refería a ella. Tyler tiene otra vida y no sería sorpresa que hubiera muchas personas detrás de él, es decir, Tyler era todo lo que cualquiera quisiera en la vida.

—¿Es esa? Es bastante..., normal.

—Quién me lo dice es bastante especial para mí.

—¿Quién es?—Tyler sonrió y negó con la cabeza—. Dímelo—se queja con un puchero.

—Juliette, ¿cuántas veces me lo has dicho?

La pelirrubia siente el bochorno en sus mejillas y sonríe, no puede evitarlo. Esa respuesta le había dejado satisfecha.

—¿Soy especial para ti?

—Como no tienes ni idea. Ahora tú debes responder, Julie.

Juliette tararea antes de decir: —Todas y cada una de las cosas más románticas que me han dicho han venido de ti. Eres bastante cariñoso, Tyler—murmuro a la vez que una sonrisa surcaba sus labios—, pero jamás olvidaré una: ‘Todos estamos enamorados de alguien que no conocemos o que no nos conocen, todos esperamos a ese alguien especial. A veces los hallamos y otras nos conformamos con quién nos dé un poco de amor o simplemente permanecemos solos; todos somos estrellas perdidas. Pero creo que el amor más importante y al que debemos atarnos fuertemente, es al propio, ¿no crees?.’

Tyler estacionó cerca de un parque, todo repentinamente y Juliette le miró confundida

—¿Realmente lo recuerdas?—cuestiona tras unos segundos de silencio, sin mirarle.

—No podría olvidarlo, aunque quisiera. No sentiste lástima por mí, sino empatía. No me dijiste que todo estaría bien como todos suelen hacerlo, solo me dijiste que debería atarme a mi amor propio; eso simplemente fue todo para mí.

—Tú realmente eres...—suspira antes de mirarle—. Caminemos un rato.

Necesitaba aire, necesitaba calmar su corazón, todas esas confesiones habían sido demasiado para él. Estaba tan feliz que podría llorar, pero no lo haría frente a ella, por lo que necesitaba respirar profundo.

Juliette asiente y sale del auto a la par del castaño, ambos caminando por aquel parque desolado.

—Chico viajero—le llamó y la forma en la que Tyler le sonrió fue tan hermosa que no se resistió a colocarse frente a él y enredar sus brazos alrededor del cuello ajeno—. No sabes realmente lo mucho que has cambiado mi vida. Tú presencia aquí lo es todo para mí.

—Juliette—es todo lo que dice antes de llevar sus manos a la cintura de la contraria hasta acercarla, justo cuando Tyler está decidido a cubrir sus labios con los impropios, el teléfono de Juliette suena estrepitosamente.

—¿Quién es a esta hora?—masculla con molestia. Ella no quería interrupciones en ese momento, ¡estuvo a punto de besarlo y tuvieron que interrumpir!—. Es Harry, eso es raro—murmura antes de responder—. Hope, te quiero mucho, pero acabas de interrumpir un momento muy significativo.

Tyler río ligeramente sintiéndose avergonzado, pero toda la diversión se disipa cuando Juliette se muestra espantada y sus ojos de llenan de lágrimas.

—¿E-En el hospital? ¡Dame la dirección, iré ahora mismo! ¡No me importa, Harry, dame la maldita dirección!

Pasan unos segundos para que ella cuelgue y mire a Tyler.

—Nathaly... Está en el hospital ahora mismo, l-la lastimaron y está en cirugía—explica con voz temblorosa y Tyler le toma de la mano para correr al auto.

—Cálmate, ¿sí? Ya vamos a verla, ella es fuerte, ¿no? Nada le sucederá, tengo fe en ello.

Juliette simplemente solloza y Tyler pone en marcha el auto para ir al hospital.

Él realmente esperaba que Nathaly estuviera bien porque de lo contrario, Juliette se derrumbaría.

Nathaly significa mucho para ella, era su ídola por así decir, la admiraba muchísimo y jamás quería perderla, no imaginaba el no volver a verla de nuevo.

Ámsterdam [Libro]

F: 25 de Mayo del 2023.

D: 26 de Mayo del 2023.

Juliette corrió dentro del Hospital, ignorando completamente a las enfermeras que le pedían detenerse, Tyler que iba detrás de ella se disculpó con una de las enfermeras y preguntó si había visto a Harry quién ya se hallaba en el hospital.

—¡Juliette!—le llamó y la aludida se detuvo en el pasillo—. Me acaban de decir donde está, vamos al segundo piso.

—E-Está bien.

Ambos caminaron al ascensor y subieron al segundo piso, donde al girar a la derecha notaron a Harry en unos bancos frente a una habitación desocupada.

—¿Dónde está Nathaly?—inquirió la pelirrubia al borde de las lágrimas.

—Sigue en cirugía, me dijeron que la traerán a su habitación en cuanto terminen—indica Harry señalando la habitación vacía frente a él—. U-Uno de sus vecinos me llamó, dijo que era el primer contacto en su lista para emergencias y por eso me llamó. Sabes que ella nos tiene por orden alfabético en su dichosa libreta—sonríe ligeramente sacando la pequeña libreta del bolsillo de su saco y se lo entrega a Juliette—. La hallaron en la entrada del apartamento, ella estaba...—Harry cubrió su rostro en cuanto empezó a llorar.

—¿L-Le estaban robando?

—No... Fue su exnovio, ella me lo dijo mientras la ambulancia nos traía y luego se desmayó.

Juliette frunció el ceño y tembló con ira mientras sus puños se cerraban con fuerza.

—Ese maldito imbécil—masculló encolerizada—. ¿Cómo supo donde vivía? Ella se mudó y jamás le volvió a hablar, a no ser que...

—JJ, Nathaly nunca más volvió a hablar con él, puedo asegurártelo.

—Entonces, ¿por qué diablos sabía dónde vivía? ¿por qué la lastimó?

—No lo sé. Nat nos dirá que pasó cuando esté mejor, ¿sí? Tú solo relájate.

Ella arrugó su nariz con desagrado.

—¿Relajarme? ¿Acaso no estás molesto por lo que le hicieron?

Harry suspiró profundamente y miró a un punto fijo en el suelo.

Por supuesto que él también estaba molesto y asustado, pero nada eso ayudaría en nada a Nathaly, ella siempre estaba repitiéndoles lo calmados y cuerdos que debían mantenerse ante alguna situación realmente frustrante.

—JJ, yo en serio quiero ir a golpear a ese tipo hasta partirle todos y cada uno de sus huesos, pero justo ahora la prioridad es Nathaly. Además, si hacemos una locura así Nat y Selenne nos reprocharán.

—Bien, tienes razón... Aun así, lo encontraré en cuanto sepa que ella está mejor.

—Yo iré contigo—murmura Tyler y Juliette bufó divertida—. ¿Qué es tan gracioso?

—Tyler, no es por ofenderte, pero luces como alguien que haría una locura así y mucho menos golpearías a alguien.

—Déjame informarte que estuve en la cárcel de la estación por todo un día porque golpeé a un tipo y lo envié al hospital por romperle algunos huesos. Salí de allí porque él no presentó cargos y Jenny pagó mi multa.

Juliette le miró mientras pestañeaba rápidamente y su cerebro procesaba sus palabras.

Él no parecía esa clase de chico.

—Y en la secundaria me atraparon junto a un viejo amigo pintando unas paredes. El punto es que puedo ser de mucha ayuda, sé escabullirme bien y también golpeó muy bien.

Harry ríe estruendosamente antes las palabras del chico y la expresión consternada de la pelirrubia.

—No sé si debas enorgullecerte de algo así—dice Harry entre risas—. Oh, solo mira la cara de Juliette, se acaba de dar cuenta que su novio es un delincuente.

La aludida se mostró avergonzada y empezó a balbucear mientras golpeaba a Harry y Tyler se mantuvo a raya, simplemente mirándolos discutir.

—Bueno, ya que insistes irás conmigo, ¿de acuerdo?—murmura Juliette mirando a Tyler.

—¿En serio?—ella asiente aún con las mejillas calientes—. Sabes que iré contigo a donde tú quieras.

—Ugh, ¿por qué siempre ustedes dos son tan melosos?

Los tres se giran para observar a Selenne llegar al lado de ellos y sentarse en la banca al lado de Harry.

—¿Cómo está Nat?

—Aún no sale de cirugía—aclara Harry soltando un suspiro—. Su exnovio lo hizo.

—Ese malnacido, ¿cómo se atreve a tocarla? No tiene ni idea de con quién se metió—farfulla enfundado sus manos en los bolsillos de su pantalón—. No sabes lo mucho que Annie estuvo llorando cuando le dije.

—¿Dónde está ella?—cuestiona Juliette ladeando la cabeza.

—Está en el baño. Cuando Harry llamo ella estaba por ir al baño y bueno, su vejiga realmente estaba pidiendo ser vaciada—bromea haciendo reír ligeramente a los presentes—. ¿Y dónde está Catherine?

—Fue a comprar comida y café, nos quedaremos aquí así que ella quiso tener provisiones—respondió el peliamarillo mirando hacia el pasillo donde venía Annie y el doctor que les había atendido.

—¡Me he conseguido con el doctor en el camino!—exclama Annie llegando al lado de su esposo.

—Um, la señorita Kora está algo estable, sin embargo, ha perdido mucha sangre por lo que se necesita una transfusión. Según su historial su tipo de sangre es O positivo y necesitamos un donante.

—Ah, ninguno de nosotros es compatible—afirma Selenne con frustración.

Él conocía eso sobre sus amigos en caso de alguna emergencia y al menos él podría ser donante de Harry y Catherine, mientras que Juliette podría ser donante para Annie, pero ninguno para Nathalie.

—De hecho—pronunció Tyler al lado de Juliette llamando la atención de los presentes—, ese es mi tipo de sangre. Yo podría donarle.

—Primero tendríamos que hacerte unos exámenes, chico—explica el doctor y Tyler asiente—. Bien, por favor acompáñeme.

—E-Espera—Juliette toma a Tyler de la muñeca y le mira con los ojos cristalinos—. ¿E-En serio lo harás? Tú no la conoces realmente y...

—Julie, ella es tu mejor amiga y a quien admiras mucho, solo quiero que seas feliz y como ella es parte de tu felicidad realmente no me importa ser su donante. Ella ha cuidado mucho de ti y esta es una forma de agradecérselo, estoy muy seguro de esto. No te preocupes—dice sonriendo para posteriormente plantar un beso en su mejilla y retirarse junto al doctor.

—Vaya, él realmente está coladito por tí, Jules—vocaliza Annie tímidamente mientras que Selenne cambió su expresión a una muy dubitativa.

—Bueno, es cierto cuando dijo que iría a donde tú quisieras, incluso estoy seguro de que saltaría de un edificio por tí—bromea Harry y Selenne le golpea la parte trasera de la cabeza para que cerrará la boca.

Juliette inevitablemente sonrió con todo su cuerpo y se sintió tan agradecida y enamorada de ese grandioso chico que estaba dispuesto a todo por ella, y ella también lo daría todo por él sin dudarlo.

•••

—Eso es, bebe todo lo que quieras—arrulla Catherine a Tyler que se hallaba sentado al lado de Juliette bebiendo un jugo de manzana.

Nathaly se hallaba en la camilla de su habitación en el hospital. Tras los exámenes se determinó que Tyler se hallaba en un estado más que excelente y la transfusión se realizó exitosamente, por lo que Nathaly fue llevada a su habitación tras un par de exámenes más y finalmente la chica se hallaba estable y fuera de peligro.

—Fuiste muy bueno, novio de Jules—alega Catherine acariciando el cabello de Tyler.

—Ya—se queja Juliette quitando la mano de la chica del cabello del castaño—. No es mi novio—aclaró sintiéndose incómoda por tener que admitir aquello, porque ella realmente no se molestaría con que eso fuera cierto.

—El doctor ha dicho que Nathaly seguirá durmiendo hasta mañana, lo mejor será que vayan a sus casas a descansar. Yo me quedaré esta noche y antes de que repliquen, todos ustedes tienen que trabajar mañana menos Juliette y yo, pero Juliette debe cuidar de Tyler ya que le acaban de sacar bastante sangre—proclamó Harry antes de sacar a todos fuera de la habitación y obligándolos a irse.

—Él está tan preocupado—declaró Annie mirando la puerta de la habitación cerrada.

—Harry la levantó del suelo y ayudo a los paramédicos a subirla a la camilla. Su ropa estaba ensangrentada cuando llegamos aquí, pero como yo siempre traigo conmigo cambios de ropa, él se cambió antes de que ustedes llegarán. Estaba tan alterado—alegó Catherine—. Yo me quedaré un poco más, me preocupa él.

—Bien, sabes que puedes llamarnos a cualquier hora. Ah, y la cuenta del hospital ya está pagada—declara Selenne y Catherine abre la boca anonada.

—¿La pagaste?

—Es lo menos que podemos hacer—afirma mirando a su esposa con una sonrisa—. La cuenta la pagamos ambos, así que Annie también es responsable.

—Solo queremos que ella se encuentre mejor y no tenga que preocuparse de nada, ¿sí? A penas despierte nos llaman, por favor—pide Annie y Catherine asiente.

—Cuídense mucho, sobre todo a nuestro donante—vocaliza Catherine y Tyler sonríe avergonzado.

Esa noche había sido bastante agitada.

Todos tenemos una razón para vivir, así que no te rindas.

—A. S

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