13: Somos jóvenes, libres y salvajes.

 


13

Somos jóvenes, libres y salvajes.

Ámsterdam [Libro]

F: 25 de Mayo del 2023.

D: 26 de Mayo del 2023.

—Juliette, ¿sabes dónde vive el exnovio de Nathaly?

La pelirrubia miró a Tyler por unos segundos antes de volver su vista al auto frente a ellos.

—¿Piensas ir a buscarlo?—el contrario asintió—. De ninguna manera, acaban de sacarte sangre y...

—Aprovechemos que Selenne nos dejó su auto y vamos.

—Tyler.

—Juliette.

Ambos se miraron fijamente, tratando de que el otro desistiera y quién terminó ganando fue Tyler cuando Juliette suspiro y entró al auto.

—Yo conduzco, solo... No hagamos una locura, ¿sí?

—No prometo nada.

Jensen suspiro nuevamente y puso el auto en marcha.

Lisse [Libro]

F: 25 de Mayo del 2023.

D: 26 de Mayo del 2023.

 

Tyler había visitado el pueblo de Lisse un par de veces junto a su familia, no obstante, nunca lo recorrieron por completo, por lo que Tyler se hallaba encantado con todo lo que veía.

—Bien, me escabulliré allí, lo golpeare, buscaré respuestas, destrozaré algunas cosas y nos iremos. Solo espero que la policía no nos atrapé—dice Juliette visualizando una hermosa casa de estilo colonial frente a ellos.

—Iremos los dos. No te dejaré ir sola, Juliette, eso sería aún más loco.

—Pero...

—Soy el mayor de los dos, hazme caso.

—En realidad la mayor aquí sería yo así que—Tyler le miró con recriminación y ella hizo un mohín—... Mejor me callo.

—Toma mi mano y no te sueltes a no ser que te lo pida.

Juliette asintió y le tomó la mano para caminar hacia la casa, pasando por la entrada al pórtico y yendo a la parte trasera de la casa.

—Usualmente siempre dejan la ventana de la cocina abierta—susurra y Juliette se pregunta cuántas veces Tyler hizo aquello como para saber eso.

Tyler encuentra la ventana y nota la casa completamente a oscuras lo cual es luz verde para que él abra la ventana que se hallaba abierta y soltara la mano de Juliette para entrar él primero.

—Déjame asegurarme de que no hay nadie en la primera planta y luego vengo por tí, ¿sí?

Juliette niega y le toma la mano.

—No vayas solo—susurra sin intenciones de dejarlo ir.

Tyler mira alrededor y decide que sería mejor llevarla consigo para evitar que algún vecino les viera.

—Ven aquí—indica ayudándola a pasar por la ventana—. Ten cuidado hay botellas por todos...

Ambos se miran con temor cuando Juliette pisa una botella de vidrio, la cual se rompe y el ruido resuena en la silenciosa residencia. Tras unos minutos inmóviles, nadie viene y ambos pueden respirar.

—Oh, por amor a todo, siento que mi corazón se va a salir—susurra Juliette caminando detrás de Tyler, quién aún sostiene su mano y le guía para salir fuera de aquella sucia cocina llena de botellas de alcohol.

—Es un maldito alcohólico—masculla Tyler observando la sala de estar en el mismo estado—. No tendremos que destruir nada de valor aquí porque esto es un chiquero.

—Seguramente fue a ver a Nathaly mientras estaba ebrio, es muy extraño verlo sobrio. No entiendo cómo Nat pudo salir con alguien así.

—Las personas son muy engañosas y muchas veces nosotros no vemos que ocultan su verdadero "yo" porque estamos cegados por el cariño que se les tiene—explica y Juliette se muestra curiosa—. A Rebecca..., ella pasó por algo parecido.

Juliette se muestra comprensiva y avanza en cuanto Tyler también lo hace. Subieron las escaleras con cautela, mirando alrededor para evitar ser vistos antes de lo previsto y caminaron hasta donde había una puerta entreabierta.

Tyler le hace una seña a Juliette para que suelte su mano y en cuanto ella obedece él se acerca hacia la puerta y solo asoma su cabeza, notando a un hombre dormido sobre la cama y rodeado de botellas de alcohol. Cuando se asegura de que no serán descubiertos, se gira hacia Juliette quien miraba hacia el piso de otra habitación.

—T-Tyler—ella señala bajo la puerta de la habitación—. Será mejor que nos vayamos, h-hay sangre.

Tyler mira hacia donde ella señalo y efectivamente había sangre allí. Sin dudarlo se acerca a la habitación ya bre la puerta.

—E-Ese es…, es el gato de Nathaly. Tyler asesinó a su gato, ¡¿por qué se lo llevo si le haría esto?! —susurró completamente alterada—. Lo voy a matar—afirma dando grandes zancadas hacia la habitación done se halla el hombre.

—¡Juliette!

Tyler corrió detrás de ella, pero ya era muy tarde cuando la chica pateo al hombre fuera de la cama.

—¡¿Qué diablos?!

—¿Te acuerdas de mí, Adam Valen? —cuestiona Juliette pisoteando al hombre el pecho, sacándole un quejido—. Te dije que te alejaras de ella y aun así ignoraste por completo mi advertencia.

—Estás malditamente loca, mocosa. ¿Por qué yo te haría caso? Ah, estas tan obsesionada con Nathaly, niña, ¿así de sola te sientes que buscas a una buena para nada para hacerte compañía? —Adam jadeo cuando una patada en sus cotillas le dejo sin aire y el dolor punzante se hizo presente.

—No te atrevas a insultar a Juliette ni a Nathaly. No tienes ningún derecho a hablar así de ellas cuando tu solo eres una basura asesina. Oh, será tan gratificante verte tras las rejas, pero antes necesitas una lección, ¿no? —inquiere Tyler colocándose de cuclillas para quedar a la altura del rostro del hombre—. Juliette, sal de aquí.

—Tyler, ¿qué vas a…?

—Espera afuera, Julie.

Juliette cerró la boca y sin rechistar salió de la habitación.

El comportamiento y la voz de Tyler la habían dejado impresionada y también le intimidó un poco, así que mejor obedecería. Durante los próximos minutos escucho al hombre quejarse y otros ruidos fuertes hasta que los gritos del hombre salían amortiguados y finalmente hubo silencio.

Juliette se enderezó en su lugar cuando Tyler salió de la habitación y tenía algo de sangre en la ropa, zapatos y las manos, además de sus nudillos lastimados.

—¿Q-Qué hiciste?

—Está parcialmente bien, igualmente debería ir al hospital pronto y yo necesito ropa limpia.

—Vámonos de aquí, en mi bolso tengo ropa limpia.

Tyler asintió y ambos salieron por la puerta trasera de la casa, siendo lo suficientemente precavidos hasta llegar al auto aparcado frente a la casa.

—Dentro del auto esta mi bolso y la ropa, cámbiate dentro—indica señalando los asientos traseros del auto.

Ella estaba curiosa por saber que hizo exactamente el chico. Él lucia tan sereno y dulce siempre que verlo siendo tan sombrío fue realmente un gran asombro, pero no estaba asustada, solo algo confundida y sorprendida.

—Lamento si te he asustado—musita Tyler al salir del auto ya cambiado y mirando a la chica que se hallaba observando al cielo.

—No lo has hecho, solo estoy algo impresionada de tu dualidad, ¿sabes? Siempre eras tan dulce y de repente también eres así. ¿Estás mal que me gustes aún más ahora? —confiesa descaradamente y Tyler ríe tímidamente para acercarse hacia ella y abrazarla—. Deberíamos irnos antes de que…

—¿Qué hacen ustedes dos jovenes aquí?

Ambos giran a mirar a una señora que les miraba con desconfianza.

—Ah, nosotros…

—¡Llame a la policía, esos dos se han colado en mi casa! —grita Adam desde la puerta de su casa.

Juliette y Tyler se miran entre sí antes de salir corriendo lejos, la señora gritándoles que se detuvieran, sin embargo, ellos no lo harían.

—¡Oh, maldita sea, el auto de Selenne! —exclama Tyler horrorizado y escucha a Juliette reír escandalosamente—. ¡Si salimos de esta Selenne me matará!

—¡¿Acaso me estás devolviendo la persecución de la playa?! —inquiere Juliette entre risas.

Tyler le mira con horros y niega frenéticamente.

—¡Te juro que eso era lo menos que quería! ¡Odio las persecuciones!

—¡Pero si son tan divertidas! —exclama con alegría y Tyler estalla en risas—. ¡Tyler detente! —exclama, pero ya era tarde cuando el chico chocó contra alguien—. Ay, maldición.

Tyler mira desde el suelo al oficial de policía que les observaba con recelo a ambos y antes de que abriera la boca, Adam aparece gritando desde lejos.

—¡Oficial, esos dos se han colado a mi casa! —exclama y el oficial obliga a Tyler a levantarse y a Juliette a acercarse.

Juliette observa a Adam y quiere reír por la apariencia tan patética y destrozada con la cual Tyler le ha dejado.

—Bien, ustedes vendrán conmigo—sentencia el oficial y ambos menores se miran aterrados.

Tyler gimió por tener que estar en la estación de policía nuevamente y Juliette río al verlo lamentarse.

•••

—Estamos perdidos—vocaliza Tyler suspirando y sentándose al lado de Juliette—. Yo ni siquiera tengo identificación, ¡ni siquiera existo en este mundo!

—Oh, bueno, ese es un buen punto que no había pensado. Pero no te preocupes, ¿sí? Lo solucionaré.

—¿Cómo piensas...?

—¡Exijo una llamada! —exclamó llamando la atención del oficial que les custodiaba—. ¡Hey tú, eres una estrella también! ¡Ven aquí!

El oficial se acercó y miro a Juliette impasiblemente.

—Si crees que por ser un ser del Cielo te libraras de todo esto estás equivocada, niña—aseveró entregándole un teléfono—. Tienes solo una llamada, apresúrate. Aunque dudo que salgan de esta, han allanado una propiedad.

—Y ese tipo intento asesinar a alguien y asesino a un animal indefenso, dudo que quienes debamos temer algo aquí seamos nosotros. Él no ha dejado de decir que hemos irrumpido en su hogar, pero no da las razones porque es un delincuente.

—Llamen a la estación central de Ámsterdam y pregunten por una orden de captura de Adam Valen. También deberían revisar su propiedad—secunda Tyler y el oficial suspira cansado.

—Ya que se niegan a dar sus identificaciones sin primero tener su llamada y cargos, al menos díganme sus nombres.

—¿Por qué deberíamos? —inquiere Juliette y el hombre solo puedo rodar los ojos—. ¿Qué edad se supone que tienes? Luces mucho más joven que nosotros y estás aquí siendo tan arrogante.

—Seré amigable por el hecho de que ambos son del Cielo, así que… Soy el oficial Bae Yosef, mi edad Terrana es 23 años.

—¡Ja! Solo míralo, Tyler, es tan pequeño—se mofa libremente y Tyler tiene que reprimir una carcajada al verla tan feliz burlándose de aquel chico que desvía la mirada avergonzado.

—Ah, para ser una Luna eres bastante molesta y ruidosa, ¿sabes? —masculla Bae quitándose el gorro y cepillando su cabello—. Tú debes de ser una estrella muy especial por tener que soportarla.

—De hecho, yo no soy una estrella—alega Tyler y Bae ladea la cabeza confundido.

—La estrella soy yo y él es un humano.

Bae se queda en silencio unos minutos, esperando a que fiera una broma, pero al ver la mirada seria de Juliette solo puede jadear sorprendido.

—¡Pensé que la estrella femenina era solo un mito!—exclama completamente asombrado—. Esto es increíble.

—Sí, lamento interrumpir su momento, pero deberíamos hacer la llamada, Juliette—bramó Tyler enfadado al ser olímpicamente ignorado por la pelirrubia.

—¡Oh, cierto! Espera, ¿a quién llamo?

Tyler suspira resignado y Juliette niega repetidas veces.

—Nos matará.

—De todas formas, lo hará cuando se dé cuenta de que abandonamos su auto. No tenemos otra opción.

Juliette cierra los ojos y toma una bocanada de aire antes de marcar el número mientras Bae les miraba curioso a ambos mayores que parecían temer más a la persona que llamarían que a ser encarcelado por allanamiento.

•••

La estación se silenció por completo cuando Selenne cruzó las puertas, su mirada dirigiéndose directamente al pasillo que daba a las celdas.

Bae le miro anonado, nunca lo había visto en persona, pero su empresa fue la encargada de darle una vida en la Tierra y le permitió convertirse en lo que era hoy en día y estaba muy agradecido. No tenía ni idea de que aquella particular estrella conociera a alguien tan importante, porque no solo era conocido por seres del Cielo, sino por todos los Países Bajos como un gran empresario.

—Busco a Juliette Jensen y Tyler Kinn, son un par de mocosos que ingresaron aquí por allanamiento.

La oficial en el escritorio boqueo en busca de aire al haber sido flechada por el hombre, ignorando por completo el anillo de casado que centelleaba en su mano izquierda. Bae suspiro e intervino por su compañera.

—Pase por aquí, señor—le indica amablemente y Koranni le sigue en silencio—. Para la suerte de ambos solo tendrán que pagar una multa por desorden público ya que el hombre no levantara cargos y acaba de ser detenido por intento de homicidio. Jensen, Kinn, tienen visita—les avisa y ambos menores se mantiene sentados en la banca cabizbajos.

La escena era graciosa a ojos de Yosef.

—¿Ahora si sienten vergüenza? ¡¿Qué sucede con ustedes?! —exclama Koranni cruzándose de brazos—. Sabía que no debía dejarte tanto tiempo a solas con este chico—señala a Tyler—. Según Annie debí dejarte tranquila, entonces lo hice ¡y mira donde terminas! Maldita sea, son las diez de la noche y en vez de estar durmiendo estoy lidiando con ustedes como si fueran niños pequeños. Pagare la multa y los sacaré de aquí solo por una razón…, porque sé que han defendido a Nat, pero igual sigo muy molesto con ustedes.

—Señor, sígame por aquí para cancelar la multa—interfiere Bae sacando a Selenne de la vista de ambos chicos.

—Selenne cree que es tu padre—se burla Tyler en voz baja y riendo, ahogando su risa al morder sus labios.

—Oh, cállate, Kinn—espeta sintiéndose avergonzada—. Al menos cree que tú eres la mala influencia.

—No he sido yo quien se fue adelante a golpear a ese imbécil.

—Pero fuiste tú quien nos trajo a pesar de que te dije que no.

—Ya déjame en paz, Jensen.

Ahora era Juliette quién reprimió las ganas de reír a carcajadas.

—Bien, pueden irse. Ha sido un placer conocerlos, espero no verlos de nuevo por aquí—dice Bae abriendo la celda y dejando salir a ambos—. Espero que su amiga se recupere pronto.

—Gracias, niño—murmura Juliette burlándose de él y haciéndolo bajar la mirada avergonzado.

Tyler le fulmina con la mirada y el chico nuevamente desvía la mirada a cualquier otro lugar, evitando mirar a Juliette.

Definitivamente estaba celoso.

 

Todos tenemos una razón para vivir, así que no te rindas.

A. S

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