14: Eso no era amor, era esperanza.

 



14

Eso no era amor, era esperanza.

 

Haarlem.

F: 26 de Mayo del 2023.

D: 27 de Mayo del 2023.

 

El peor error fue confiar en solo unas pocas palabras bonitas.

—¿A dónde iremos? —cuestiona Rebecca dejándose llevar por el castaño frente a él. Dawid giró su rostro hacia ella y le sonrió.

—¿Confías en mí? —Rebecca asintió sin dudar. Ella estaba segura de todo en ese momento—. Ya no preguntes más.

Debió soltar su mano y correr, debió pelear más, debió haber hecho caso a lo que Tyler, Jenny y Han le decían, debió ser menos débil y dejarse llevar por diminutas acciones y palabras bonita, debió alejarse apenas vio aquel motel.

—Dawid, ¿qué es este lugar?

—Sabes leer. Entra.

Rebecca retrocedió y le miró aterrada.

—No. ¿Esto es lo que creo que estás insinuando? Lo siento, pero no lo haré ahora y mucho menos en un motel. Sabes que quiero que sea especial y... ¡Suelta!—se quejó en cuanto el castaño le tomo de la muñeca y le guío dentro del lugar.

—Solo cállate.

—Dawid Lake, no puedes obligarme. No es no, ¡suéltame, me lastimas! ¡Imbécil!—gimió del dolor en cuanto recibió un golpe en la mejilla. Sintió el sabor metálico de la sangre en su boca.

—Dije que te calles, ¡entra!—abrió la puerta de la habitación y de una patada le hizo entrar a la fuerza—. A la cama.

—Por favor, no, Dawid, no—rogó. Quería llorar, pero no quería mostrarse tan débil. No quería creer que iba a hacerle daño.

—Pequeña puta.

El otro golpe que llegó a su cabeza lo dejo inconsciente y cuando despertó Dawid estaba sobre ella, en la cama.

—¡No, no, no, no, por favor, no! ¡¡Detente, Dawid!!

—Callate—el agarre en su cuello le cortó la respiración y su mente comenzaba a nublarse—. Justo así te quiero...

Ahora tenía miedo.

—¡¡Detente!!—salto de la cama con la respiración agitada, sudado y las mejillas húmedas por las lágrimas. Inconscientemente llevo las manos al cuello—. Fue una pesadilla, solo fue eso.

Suspiró e intento recuperar el aliento a la par que se levantaba para ir al baño. Enjuago su rostro y se miró al espejo.

—Vamos, Becca ya pasó demasiado tiempo, deberías olvidarlo—se habló a sí misma, palmeando sus mejillas—. Debería cubrir las ojeras.

Llevaba varios días sin dormir, tanto por su preocupación por Tyler como por sus propias pesadillas. Se estaba agobiando.

Sus ánimos estaban en el piso y realmente no quería ir a trabajar, pero debía hacerlo si quería vivir cómodamente. Tras una ducha, tomar su desayuno y cambiarse, fue rumbo a casa de Tyler a verificar su había vuelto o no.

Suspiró antes de tomar las llaves y abrir la puerta; la casa estaba en silencio, Tannie se quedaba por unos días con Jenny así que el cachorro tampoco estaba en el lugar.

Dio un salto cuando escuchó un golpe en la habitación principal, inmediatamente corrió hacia allí para encontrarse a Tyler sentado en su cama, los brazos extendidos hacia algo inexistente en su regazo y con la mirada perdida.

—¿Tyler?—el aludido espabilo y le miró—. Volviste, ¿estás bien?—se acercó a la cama y se sentó a su lado.

—Juliette... ¿Q-Qué hice mal? ¿Por qué volví?—balbuceó y Rebecca se confundió aún más—. Yo estaba con Juliette...

—Volviste de la nada mientras estabas con ella, ¿estaban dormidos?—Tyler negó y bajo sus manos—. ¿Se desmayaron como la última vez?

—No, estábamos despiertos, parpadeé y ahora estoy aquí.

Si Tyler estaba confundido, Rebecca sufría por no entender nada.

—Nuestra suposición es que vas y vuelves a antojo de Dal, ¿qué estabas haciendo exactamente como para haberla hecho enfadar?—Rebecca observa las mejillas del contrario teñirse de carmín—. Tyler Kinn, ¿qué hacían?

Haarlem [Libro]

F: 25 de Mayo del 2023.

D: 26 de Mayo del 2023.

Selenne le había soltado una retahíla de regaños, uno tras otro sin detenerse, tildando a Tyler de ser la mala influencia y a Juliette de ser una mocosa ilusa. Ambos estaban ofendidos, pero tampoco interrumpirían a Selenne que realmente esta inspirado en reprocharles hasta quedar sin aliento y agitando su cabeza tan exagerada y cómicamente.

Finalmente, cuando los dejo en casa se fue advirtiéndoles que los estaría vigilando de cerca mientras que Juliette entraba a la casa riendo fuertemente.

—Él en serio te tiene en la mira—alega Juliette riendo y Tyler suspira derrotado.

—Ahora me siento como si estuviese siendo apuntado por un francotirador.

“O, mejor dicho, dos francotiradores obsesionados contigo” gimió por su pensamiento porque nuevamente recordó que Dal le tenía en su mano.

—No te preocupes, él no te separará de mi porque sabe que si lo hace dejare de hablarle—musita Juliette acercándose a él y ayudándole a quitarse el abrigo—. Mejor ve a tomar un baño, apestas.

—Mhm, tú en serio no eres nada discreta—susurra completamente hipnotizado con sus ojos y sintiéndose perdido por la cercanía.

—Es mejor que te lo diga yo que alguien más—alegó con una sonrisa antes de separarse—. Ve al baño de invitados, Kinn—indica subiendo a su habitación para ir a tomar una ducha y cambiarse.

   Tras darse una ducha, ambos se reunieron en la habitación de Juliette, donde la aludida apenas vio a Tyler le pidió que le ayudase a peinar y secar su cabello. Tyler inmediatamente sonrió y asintió sentándose en la cama con Juliette en su regazo dándole la espalda.

—Esa Estrella de la comisaría era muy adorable, ¿cierto?

Tyler sintió un malestar al oír aquello, exhalando fuertemente y frunciendo el ceño.

—No es para tanto—farfullo rodando los ojos.

Juliette se giró a mirarle y río alto y dulcemente.

—¿Qué te sucede? ¿Por qué luces tan enfadado?

—Porque un día yo soy especialmente lindo para ti y al otro hay alguien muy adorable que te hace olvidar mi existencia.

Se sintió como un imbécil por decir aquello, pero sinceramente quería decirlo porque si no lo hacía seguiría viéndose como alguien enfadado sin razón aparente.

—¿Te sientes bien? ¿Te enfadas por eso?

—Ah, Julie, estoy celoso—confesó mordiendo sus labios y Juliette abre la boca al comprender. Segundos más tarde Juliette se sonroja hasta las orejas mientras sonríe feliz.

—Oh, mi querido Tyler, no lo estés. Mis ojos están puestos en ti—alega acomodándose para quedar cara a cara con él—. Hablo en serio, no estés así.

—Ya, sé que es estúpido.

—En realidad es adorable. Tyler, te juro que eres todo en mi cabeza y mi corazón, DalByeol y sus malditas reglas se pueden ir al demonio si con eso puedo estar contigo. No me importa que seas un humano porque justo así me gustas y estoy seguro de que ninguna Luna, nadie más en el universo, me hará sentir de esta manera.

“Dile la verdad, dile que eres su Luna.”

—Al diablo DalByeol, tú lo eres todo—susurro tomándolo de las mejillas.

—Al diablo Dalbyeol—repitió Tyler y le sujeto delicadamente de la cintura, suspiró y cerro sus ojos, esperando finalmente aquel ansiado beso de parte de la pelirrubia.

Sin embargo, el beso jamás llegó y cuando abrió los ojos no estaba con Juliette, ni siquiera estaba en su habitación.

 

Haarlem.

F: 26 de Mayo del 2023.

D: 27 de Mayo del 2023.

—Así que básicamente la mandaste al diablo porque querías besuquearte con ella—resume Rebecca y Tyler le lanza una almohada.

—¡No lo digas de esa forma, Becca!

—Aish, no actúes como adolescente, Tyler. Solo era un beso, ¿no? —inquiere mirando a Tyler con las cejas alzadas, el castaño mira a un punto fijo de la habitación y luego se sonroja hasta el cuello volviendo a lanzarle una almohada a la pelirrosa.

—¡Obviamente que solo era eso! ¡¿Q-Qué estás pensado?!

—¡Yo no he dicho nada, quien lo ha malinterpretado has sido tú!

—¡De hecho! ¿Qué haces a esta hora aquí? Son las—miro el reloj en su mesa—..., seis y media.

Tyler se dió cuenta de que realmente en su mundo era de día, mientras que en el otro mundo era de noche.

—Sí, digamos que no pude seguir durmiendo porque he estado preocupada por tí y también tengo muchas cosas que hacer hoy.

—Cierto que aquí es veintiséis de Mayo. Estás diferencias horarias me van a volver loco—murmura levantándose de la cama.

—¿Allá que día es?

—Veintisiete de Mayo. Aquel mundo tiene un día y ocho horas de diferencia, creo, aun no estoy seguro. Dime qué Miller no me ha despedido.

—De hecho, sabe que le mentí cuando le dije que estabas enfermo, sin embargo me ha dicho que lo dejara pasar, pero que te necesita la próxima semana para mí sesión de fotos y para la de las demás chicas—informa Rebecca mirando a Tyler quitarse la camisa y tirarla en el cesto de ropa sucia—. Y... ¿Qué has descubierto?

—Oh, bueno, todo es una locura y en serio mi mente va a explotar. Soy la Luna de Juliette, ya eso lo sabes, sin embargo ella no y está siendo difícil ocultárselo porque ella cree que ha roto el sistema de Dal al enamorarse de mí. Segundo, resulta que para que una Luna como yo nazca se necesita un ser del Cielo, por lo que debo averiguar cuál de mis padres en un ser del Cielo. Tercero, la chica de la biblioteca me ha dado una idea de cómo puedo unir los mundos de nuevo y estar con Juliette, pero eso implica una reconciliación entre Dal y Byeol, y la disolución de los crímenes de Dal. Pero antes debo saber toda la historia la cual nadie quiere contarme, ni siquiera Juliette por lo que debo encontrar una manera de hablar con Dal.

Rebecca mira al suelo consternada ante tanta información y solo puede mantenerse en silencio, escuchando el sonido del agua de la ducha de Tyler.

—Tyler, en serio estoy feliz de que hayas conseguido al amor de tu vida, pero tengo miedo—confiesa mirando aún al suelo—. ¿Y si nada resulta bien? Podrías morir y yo no quiero perderte, tampoco quiero que ella muera porque tú te deprimirías tanto. Esto es demasiado confuso y complejo Tyler.

—Rebecca, confía en mí, ¿quieres? Todo saldrá bien, seré cuidadoso—alega aún desde el baño, cerrando el agua de la ducha.

La pelirrosa asintió no muy segura al respecto, no obstante, le seguiría ayudando todo lo que pudiera.

Ámsterdam.

F: 26 de Mayo del 2023.

D: 27 de Mayo del 2023.

—¿Lo has visto?

Rebecca miró por una facción de segundos a su amigo antes de devolverse a la carretera mientras conducía con el radio a un bajo volumen.

—¿De qué hablas?—cuestiona Becca, realmente no entendiendo a lo que se refería.

Tyler suspiró y jugó con sus manos.

—¿Has visto a Dawid?—la pelirrosa tragó saliva y tamborileo sus dedos en el volante—. Tú actitud ahora es igual a cuando lo ves en algún lugar.

—Recordé lo que sucedió—dice negándose a mentirle, pues Tyler era su mejor amigo y le conocía mejor que a nadie. Tyler le confiaba absolutamente todo, y por ende, si realmente lo quería y tenían una buena amistad, ella también le confiaría todo—, lo recordé porque hoy irá a la agencia.

—¿Qué? ¿Cómo lo sabes?

—Lo hace todos los años, solo que él nunca se topó conmigo, pero yo sí con él. No te lo dije porque sabía que irías a golpearlo y realmente no quiero que te metas en problemas.

—Es un imbécil, se merece mucho más que romperle la cara—escupió con molestia, cruzándose de brazos—. Si él llega a siquiera hablarte lo mataré.

—Haré lo de siempre, evitarlo hasta el fin del día y no volverlo a ver hasta el próximo año. Solo vuelve para "agradecerle" al hombre que abrió sus puertas hacia el éxito—musitó con sarcasmo y Tylerchasqueó la lengua—. Es un hipócrita.

—Es un hijo de puta.

—Lo sé, pero relájate, Tigre—Tyler no pudo evitar reír por el apodo—. Jenny estará feliz de verte.

—Primero me ahorcará y luego me abrazará para terminar gritándome, sé que lo hará, la conozco. Por cierto, ¿qué tal las cosas con Miller?

Rebecca sonrió poquito y suspiró.

—Hemos tenido dos citas, es divertido estar con él y eso, es demasiado lindo, pero ya sabes..., estoy un poco aterrada.

—Sabes que estoy para cuidarte, prometo que esta vez no te dejaré sola, ¿sí?

—TyTy, no puedo pedir nada más de tí, has hecho mucho por mí. Gracias.

—Digo lo mismo. Mi «soulmate»—ambos rieron y Tyler suspiró cuando llegaron al estacionamiento de la empresa—. Debo decirlo, yo extraño..., a Juliette.

 

—Idiota, pensé que diría que extrañabas este lugar—Kinn río suavemente y Becca negó con la cabeza—. ¿Tienes frío? Es decir, no te siento tan frío, pero no sé cómo lo sientes tú—murmura tomándole la mano.

—Es como un frío de invierno mientras estás cubierto por varias mantas, puedo soportarlo. No es mucho.

—Esto es una locura, aún tenemos que hablar de todo esto, ¿ok? Necesitamos saber que vamos a hacer.

—En el almuerzo hablaremos de eso, bueno, si es que Jenny nos deja. Su histeria quizás nos agobie hoy.

—Bromea con ello, pero esa mujer me causa ansiedad y migraña cuando anda de ese modo—afirma acariciando su sien en anticipación a lo que sabía que vendría por parte de la chica—, pero lo hace porque te quiere.

—Y yo a ella, pero debería relajarse un poco, no soy un niño al que deba cuidar. Siento que ella no hace su vida por estar al pendiente de mí, ella no ha tenido siquiera una pareja, tuvo dos antes de conocerme y justo ahora no tiene a nadie. No digo que es necesario tener una pareja, pero es lindo sentirse enamorado y esas cosas, quiero que ella sea feliz.

—Quizás no ha llegado su tipo indicado, Tyler. No es tu culpa en lo absoluto, no es como si Jenny estuviera secretamente enamorada de ti y por eso no sale con nadie más—Tyler le miró confundido y Rebecca le miró con una sonrisa nerviosa—. ¿Qué?

—¿A qué vino eso?

—Sabes que estoy nerviosa por ya sabes quién y digo tonterías que pasan por mi cabeza. Solo olvídalo, no es cierto.

Kinn tarareo no muy seguro de aquella respuesta.

 

Ámsterdam.

D: 14 de Agosto del 2019.

F: 15 de Agosto del 2019.

Rebecca corría entre los pasillos del edificio, buscando a su amigo fotógrafo por todo el lugar, pues tenía algo que contarle. Sus pies la llevaron automáticamente al estudio cinco donde se hallaba su amigo terminando una sesión de fotos.

—¡TyTy!le llamó, el aludido se giró a mirarle. Oh, Dios, si supieras lo que acabo de ver.

—¿Miller vino con ropa transparente?Becca se sonrojó y carraspeó la garganta avergonzada cuando el modelo al que Tyler fotografíaba les miraba curioso por lo recién dicho. ¿Entonces? Tiene que ver con él, siempre es así.

Bueno, en parte sí, pero escucha... Acabo de ver a una chica hermosa, acaba de firmar como accionista de la empresa.

—¿Tan hermosa es como para que tú, Rebecca Park con ojos para August Miller, alias "la fan numero uno de Miller" diga eso? Tú siempre que dices que alguien es lindo sea hombre o mujer terminas por decir que Miller es mejor.

Tyler río cuando Rebecca le golpeó inofensivamente el hombro.

Se llama Jenny Kim, deberías verla, quizás puedan ser amigos o...

Tyler hizo una mueca y suspiró. Sabía a lo que Rebecca iba con aquella conversación.

No voy a salir con alguien, Becca. Simplemente no quiero, ya te lo he dicho muchas veces.

Sí, sí, sí. Sé muy bien que me lo dijiste, pero deberías verla antes de decidir que no quieres, ella es hermosa. Tiene lindas piernas, ¿sabes? Sé que tienes fetiche por las piernas.

Shuss, cállateel avergonzando esta vez era Kinn al ver al modelo reír suavemente. Tyler fulminó con la mirada al chico, quién dejó de reír y se fue, dejando a ambos amigos solos. No le gustaba la gente metiche. ¿Podrías no decir eso tan alto, enana? Solo llévame a verla, así me dejas en paz.

—¡Vamos!

Su amiga no mentía, ciertamente la chica era hermosa. Cabellos largos oscuros, figura esbelta, piernas algo regordetas (asumiendo que era por hacer ejercicio) que sinceramente harían babear a cualquiera, tenía un aura cautivadora, amable y coqueta, aún así Tyler no sentía siquiera atracción de esa forma por ella. No podía negar su belleza, pero solo podría admirarla.

—¿Qué tal?

Es linda, pero no voy a salir con ella o algo así—Rebecca soltó un bufido y se cruzó de brazos. Te lo dije.

Ay, sí, ya cállate. Eres irritante, ¿eres hetero si quiera?Becca tenía entendido que su amigo era hetero, pero quién sabe.

No acabas de preguntar eso, Rebecca Parkgruñó golpeando la parte posterior de su cabeza.

—¡Ay! ¡No me golpees, simplemente me estoy asegurando! ¡Cómo no te gusta nadie y dices que esa chica linda no te atrae siquiera, yo pregunto antes!se excusa lloriqueando falsamente y Tyler rueda los ojos.

Solo no es la indicada para mí, ¿ok?

Bueno, no sé tú, pero yo iré a presentarme, quiero tener a una amiga así de hermosa.

Te acompaño.

—¡Un gusto, Rebecca Park!

Tyler río y rodó los ojos al ver la presentación de su amiga hacia la chica, quién se exaltó más sonrió amablemente.

Jenny Kim, un gusto conocerte. El señor Miller me ha hablado de usted y de su magnífico trabajo, eres realmente toda una estrellala pelinegra sonrió con las mejillas sonrosadas. Tú debes ser Tyler Kinn, el fotógrafo estrella.

No es para tantoJenny le extendió la mano y él la estrechó—. Gracias por ayudar a la empresa.

Nah, no hay nada que agradecer, he visto todos los trabajos que han salido de aquí y son magníficos. No ser accionista de este lugar sería una idiotez total. ¿Quieren ir a tomar algo más tarde?

—¡Por supuesto!respondió Becca callando a su amigo. Saldremos del trabajo en una hora, ¿esperas por nosotros?

Claro, no hay problema. Nos vemos más tardela pelinegra le sonrió a ambos y se retiró junto a otros dos hombre que parecían ser de seguridad.

Es hermosa y agradable..., bueno no tanto como Miller, pero lo esTyler río por el comentario de su amiga. Tengo trabajo que hacer, nos vemos más tarde.

Uhu, nos vemos.

Ámsterdam.

F: 26 de Mayo del 2023.

D: 27 de Mayo del 2023.

 

—¡Tyler!—el castaño tuvo que mantener el equilibrio cuando Jennie se abalanzó contra él para abrazarlo—. ¡No sabes lo preocupada que estaba! ¿Estás bien? ¿No te hiciste daño?—cuestiona tomándole de las mejillas para observar si tenía alguna herida visible.

—No tengo nada, Jen—afirma soltando una risilla. Jenny suspira aliviada y continua abrazándolo—. ¿Te sucede algo?

—¿Estás saliendo con alguien?

“Juliette.”

—No. ¿Por qué preguntas?

—Estás actuando extraño, te pareces a Rebecca cuando salía con aquel imbécil. Me preocupa que estés con alguien y al final solo...

—Ni se te ocurra decir más. Jenny, no es nada de eso, ¿ok? No me harán daño—“Al menos no de ese tipo”. Jenny hizo una mueca—. No te preocupes, está bien, estoy bien.

—Solo quiero que estés bien, sabes que puedes decirme lo que sea, soy tu amiga y te ayudaré y apoyaré en lo que sea..., incluso si es una locura tuya—ambos rieron por aquello—. ¿Quieres que salgamos a tomar algo más tarde?

—Mhm, no me vendría mal salir. Le diré a Han y Becca.

—No, solo tú y yo. Quiero hablar contigo seriamente.

—Ah, me das escalofríos. Esta bien, nos vemos más tarde.

•••

Rebecca acababa de salir de una grabación para un comercial de la revista «The Womens Coolest Magazine ARENA HOMME+» para la edición de Junio del dos mil veintitrés.

—Casi pareciera que no tuvieras ropa.

Rebecca dió un respingón cuando alguien se posó detrás de ella y susurró a su oído.

—¡Hijo de puta!—se giró y le dio una patada a quien estaba detrás de él. Miller soltó un quejido y se tomó la rodilla con una expresión de dolor—. Oh, Dios Santo, lo siento.

—Fuerza increíble, no sé si sentirme atraído o asustado por ello—bromeó soltando un quejido. La ahora pelirroja rodó los ojos y le ayudó a tomar asiento en una silla cercana en el estudio.

—¿Por qué aparece así? Me asustó, pude haberle roto incluso la nariz—expresó con preocupación y August río—. ¿Qué es tan gracioso?

—Lo linda que eres—Becca se sonrojó hasta las orejas y desvío la mirada con el ceño fruncido—. Estoy bien, he recibido peores golpes. ¿Tú estás bien? Te noto muy nerviosa.

—Estoy muy bien—mintió. Estaba a la defensiva, nerviosa sin saber si Dawid Lake aparecería en algún momento.

—No quise asustarte tan así—alegó y Rebecca sonrió poquito con las mejillas encendidas—. ¿Quieres que te lo recompense?

—No, solo no vuelva a hacerlo, podría lastimarlo peor.

—Ok, ok, no lo haré. ¿Segura que estás bien?

—Sí—jadeó en cuanto Miller le tomó de la mano y tiro de ella hasta hacerla sentarse en su regazo—. ¿Q-Qué hace?

—Me siento solo—dice ocultando su rostro en el espacio entre el cuello y el hombro de la menor. Suspira y cierra los ojos, relajándose al instante—. ¿Puedes quedarte así un rato?

Estaba temblando tanto por el miedo, como los nervios, aún así no pudo negarse a quedarse en aquella posición. Los cabellos platinados le hacían cosquillas en el mentón, el olor de Miller le relajaba paulatinamente, su respiración suave en su cuello era bastante cálida y sus manos vagando con timidez por su cintura... Absolutamente todo le tenía en las nubes.

—¿Ya se siente mejor?—el contrario asintió sin salir de su escondite—. Um..., quizás podríamos salir a cenar está noche. B-Bueno, s-si quiere yo solo...

—Me parece perfecto. Pasó por ti a las ocho, ¿tú casa o la de Kinn?

—Mi casa, lo esperaré—sonrío al ser abrazada con más fuerza.

Se sentía bien estar en sus brazos.

—Por cierto, me ha gustado mucho tu cabello—murmura tras unos segundos de silencio.

—El rosa ya estaba muy trillado, necesitaba un cambio.

—¿Por qué tan repentinamente?

—Solo quiero..., quiero cambiar.

“Quiero seguir adelante para enamorarme de ti sin sentir temor”

—Mhm, me gustas como sea.

Rebecca sintió sus ojos llenarse de lágrimas que contuvo para no alarmarlo.

Ojalá él dijera eso mismo cuando se enterará de toda la verdad.

•••

Tyler nunca se había sentido tan confundido en su vida. Estar con Juliette nublaba la mayoría de las interrogantes en su mente, pero ahora que estaba sin ella, estaba pensando demasiado y estaba a punto de tener migraña.

Alzó la mirada cuando Rebecca dejo frente a él un «Bubble Tea» y se sienta a su lado con su propia bebida en manos.

—Parece que tú cabeza va a explotar—dice Becca dando un sorbo de su bebida. Tyler suspiró y tomo el vaso que la pelirroja dejo sobre la mesa—. Tenemos que hablar.

—Lo sé. Lo primero..., tengo que volver a Sporenburg.

—¿Qué?

—Como te dije antes, las Lunas masculinas son un espécimen extraño y yo lo soy, siendo uno de mis padres la razón. Tengo esta teoría de que o mi madre es una Luna o mi padre una estrella, son muchas cosas qué debo escuchar de ellos. También necesito hablar con Byeol, ella tiene que contarme su historia con Dal porque hasta ahora no he tenido éxito con Juliette o Dal.

—¿Y qué pasará si obtienes lo que quieres? ¿Te librarás de todo esto?

—En realidad, mezclare las cosas para volver a lo que era—Rebecca distorsiona su rostro en una mueca de confusión absoluta—, es decir, jugaré con ambos mundos para unirlos y hacer que Juliette se quede a mi lado.

—Eres un maldito loco, Tyler Kinn.

—Haré lo que sea por Juliette, Becca.

Rebecca sonrió. Ciertamente estaba loco y debería rehusarse a la idea, pero no lo haría, ella igualmente quería involucrarse más en el asunto.

—Oh, tú cabello está increíble. Aunque me gustaba el largo de antes.

—Tengo demasiado cabello, Tyler, me sofoca. Lo tendré corto por un tiempo, además, a Miller le ha gustado.

Tyler ríe ligeramente y le da un ligero golpe en la mano.

—Tú... ¿Tú irás en serio con Miller?—inquiere algo inseguro. No sabía si la alteraría con aquella pregunta.

Por lo contrario, Rebecca mira dubitativa al techo y asiente segura.

—Lo haré. Y cuando se entere de la verdad será cuando vea sus verdaderas intenciones, si se va lo entenderé, pero al mismo tiempo sabré que no es para mí... Y si se queda, entonces debería dejar de tener miedo, ¿no crees?

—Haz lo que creas mejor, Becca. Yo te voy a proteger a toda costa—alega y Rebecca sonríe agradecida por tenerlo a su lado.

•••

—Vaya, años sin verte, preciosura. Casi no te reconozco por tu nuevo look.

Rebecca no se exaltó visiblemente, pero por dentro era una bola de nervios. Se giró, dejando de beber de su «Bubble Tea» para mirar al hombre frente a ella acompañado de August y otros directivos.

—¿Se conocen?—cuestiona Miller algo molesto por la forma de referirse a Rebecca.

Lake sonríe y le guía un ojo a la pelirroja quién contorsionó su rostro en una mueca de completo asco.

—Y vaya que nos conocemos, ¿no es así, Bec?

Ese apodo le resultaba asqueroso saliendo de sus labios. En otra ocasión o quizás en otro universo, Rebecca se mantendría sumisa ante él y no diría una palabra. Pero Rebecca Park no era alguien común, frente a cualquier situación ella era valiente a su manera y su manera fue romperle la nariz de un puñetazo.

—¡Hijo de puta!—exclamó Becca tras golpearlo, luego le tiro su bebida y termino con una patada en su entrepierna. Hubiera seguido golpeandolo de no ser por August que le sostuvo—. Claro que nos conocemos.

—¡Rebecca, quieta!—pidió Miller tomándola de los brazos.

—¿Qué mierda te pasa, Park?—cuestiona Dawid haciendo enfurecer más a la pelirroja.

—¿Necesitas que te refresque la memoria? Quizás otra patada en las pelotas te ayude—casi arrastró a August cuando dió unos pasos hacia al frente—. ¡Ven aquí, malnacido!

Y aunque August sostenía a Rebecca, nadie sostenía a Tyler que iba pasando, seguidamente corrió al lugar y le dio otro puñetazo a Dawid.

—¡Kinn!—reprocha Miller a Tyler que se masajeaba sus nudillos ya muy heridos por lo sucedido con Juliette y Nathaly, y ahora con Rebecca.

—Te dije que ni siquiera la miraras, desgraciado—bramó Tyler entre dientes y Dawid río amargamente—. ¿Quieres otro puñetazo? Supongo que la paliza de la última vez no te hizo recapacitar.

—Cierra la maldita boca, cobarde.

Tyler río sin gracia y Dawid le miró confundido por su comportamiento tan sombrío.

La última vez que lo había visto así había terminado en el hospital con varios huesos rotos. Ese chico realmente adoraba demasiado a Rebecca para llegar al punto de ser excesivamente violento contra quién amenazase la salud y felicidad de la chica.

—¿Cobarde? El cobarde aquí eres tú, maldito aprovechado.

Ella quería—espetó señalando con la barbilla a Rebecca, quién aún se hallaba entre los brazos de August. Gemía como todo una puta porque eso era lo que quería.

¡¡Basta!!gritó Miller soltando a Rebecca para acercarse a Lake—. Sal de mi maldita empresa... Ahora, Dawid.

—Como quieran—masculló acomodando su ropa y yéndose rápidamente.

—Tyler vuelve a hacer tú trabajo y Rebecca..., a mi oficina.

Ambos amigos se miraron, asustados por el aura y voz intimidante de Miller.

•••

Eran las siete de la noche cuando Jenny y Tyler salieron de la empresa y se fueron a un bar cercano para beber algo y charlar tal y como lo habían planeado.

Al llegar y pedir sus tragos, Tyler le relató lo sucedido con Dawid Lake y que por suerte él suceso no se esparció por el edificio, por lo que solo lo sabía Miller y algunos directivos que fueron obligados a firmar un acuerdo de confidencialidad para proteger a Rebecca.

—¡¿Dawid Lake estaba ahí?!—exclama Jenny dejando su copa en la barra. Tyler asiente, jugando con el filo de su copa y con la mirada pérdida—. ¿Por qué no me dijeron nada?

—Hey, yo apenas acabo de volver y me enteré esta mañana y Becca se mantuvo bastante callado al respecto—murmura Tyler, bebiendo de un solo trago su bebida.

Jennie suspira y rellena su copa.

—¿Estás bien?

—No—se sincera, no sabiendo si preocuparse por Rebecca o deprimirse por no tener a Juliette consigo y la música de fondo en aquel bar no era de mucha ayuda.

—¿Me dirás qué sucede?

—No me vas a creer, no lo hiciste en un inicio, ¿por qué lo harías ahora?—espeta sin querer sonar grosero, pero no podía controlar el como las palabras salían de su boca—. Esa canción me deprime.

—Desde la emisión has dicho que "Falling" te deprime sin razón—objeta y Tyler frunce los labios.

—Pues ahora sé la razón. ¿Nunca te has enamorado como un demente?

Jenny frunce el ceño, no por la bebida que acababa de consumir, sino por la pregunta.

—Sí, lo he hecho. ¿Por qué preguntas?

—¿Cómo puedes lidiar con esos sentimientos? Es decir, ¿no te afecta estar tan lejos de esa persona cuando tienes que irte o tú corazón y sentidos se descontrolan cuando lo tienes cerca?

—El amor es realmente un laberinto sin sentido alguno, es agobiante y dulce a la vez. No sabes si quieres escapar o quedarte, pero eso es sólo cuando tienes miedo de amar y ser amado. ¿Tienes miedo de amar o ser amado?

Juliette era demasiado para él.

—Tengo miedo de ser amado.

Él no era suficiente, él no podía ayudarla, él no podría protegerla, él no podría amarlo como se lo merece, porque Juliette es una galaxia entera, un universo, ¿qué podría darle Tyler a ella? Ni siquiera podía quedarse a su lado.

—No deberías, eres una persona increíble que merece ser amada, ¿sabes?

—Soy poco para ella—murmura y Jenny sonríe melancólica—. Ella es demasiado y yo soy...

—Eres tú—completo sus palabras—, y eso es mucho más que suficiente, Tyler. Mereces ser amado, dime, ¿esa persona te ha hecho sentir mal?

—¿Qué? ¡No! Todo lo contrario, me hace sentir increíblemente bien y por eso creo que no soy capaz de hacer lo mismo por ella.

—¿Ella te ha dicho eso?—lo ve negar y ella bebe de su trago—. Entonces deberías cerrar el pico y dejar de pensar en ello. Solo ama y déjate ser amado, no te compliques por el amor a Dios.

—¿Será lo mejor?

—Claro que lo es.

—¿De quien estás enamorada?

—Estaba enamorada..., de tí—Tyler abre la boca para decir algo, pero nada sale de sus labios. ¿Cómo debía reaccionar a aquello?—, pero como dije estaba, ya no más, ahora me gusta alguien más.

—Yo no tenía ni idea—susurra y Jenny ríe rodando los ojos—. ¿Desde cuándo?

—Desde que te conocí. Eres muy guapo y tienes una personalidad preciosa, caer por ti sería imposible—admite con cierta burla, jugando con el filo de su copa vacía—. Lo que quería decirte al principio era que..., me voy del país por un tiempo.

—¿Qué?—Tyler le miró, esperando a que fuese una mala broma—. Jen...

—Tengo asuntos que atender en Estados Unidos y necesito alejarme de aquí un tiempo. Solo quiero que pasemos este último día juntos, quería decirte sobre el hecho de que me gustabas, pero te adelantaste, y también decirte que te quiero mucho, te cuides y que por favor..., sé feliz con tu amada.

—¿Por qué te tienes que ir? Jenny, por favor.

—Quién me gusta desde hace un año..., me rechazo por completo con una mentira y me rompió el corazón, Tyler. Necesito estar lejos.

—No te detendré si no me lo pides—dice y la pelinegra sonríe—, pero no creo que debas irte solo por eso.

—Volveré, lo prometo. Bebamos antes de que me vaya, mi buen amigo.

—También te quiero, Jenny.

—Lo sé...

Todos tenemos una razón para vivir, así que no te rindas.

—A. S

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