3: Todos somos estrellas perdidas.
3
Todos
somos estrellas perdidas.
Haarlem
[Libro]
F:
09 de Mayo del 2023.
D:
10 de Mayo del 2023.
—Juliette...,
¿puedo preguntar por tus padres?
La expresión vacía
de la contraria le indicó que ese tema era bastante delicado.
—Dijiste que soy
un personaje de un libro, ¿acaso no lo sabes?
—El libro nunca
habla de tu pasado, solo de tu presente. Sigues siendo en parte, una
desconocida para mí.
—Uhm..., tuve dos
madres y un padre—musitó cortándolo hasta allí, así que Tyler no quiso
investigar más, aunque su curiosidad le estuviese matando.
—Es interesante
que este sea el mismo Haarlem donde vivo, pero es desemejante a la vez. Por
ejemplo—señalo un edificio a pocos metros de ambos—, ese edificio no existe en
mi mundo.
Juliette sonrió,
agradecida de que el castaño no haya seguido exhortando en saber sobre su
pasado.
—Entonces, ¿en tu
mundo no existe el local con el mejor café que hay?
Tyler sonrió
brillante y divertido hacia ella.
—¿Hablas de «Starbucks»?—la
pelirrubia se mostró confundida—. ¡¿Aquí no existe?! ¡No puede ser! Yo odio el
café, pero ellos venden las mejores malteadas.
—No sé qué es eso,
pero yo hablaba del café que dirige una amiga.
—Elena..., es
ella, ¿no?
—Indudablemente,
veo que sabes quién es.
—Sé varias cosas—indica
haciendo reír ligeramente a la chica, que en un traspié casi cae al suelo de no
ser por Tyler quién la sujetó del brazo y ayudó a enderezar—. Vi tu vida pasar
ante mis ojos.
—Pff...—Juliette
río a carcajadas acercándose al chico para golpearlo inofensivamente en el
hombro. Tyler solo pudo tomarla de ambos brazos mientras la chica seguía
riendo, ambos bastante cerca del otro.
—¿Estás bien?
—Sí, eres un
exagerado—espeta secando las lágrimas que brotaron por su ardua risa—. Gracias,
chico viajero.
Tyler sonrió
mostrando su singular sonrisa.
—No hay de qué,
chica de las estrellas.
—Sigamos nuestro
camino—dijo la pelirrubia antes de soltarse del agarre del chico y reanudar la
marcha.
“Realmente es muy
hermosa, nada igual a las ilustraciones y es tan..., misteriosa”
Kinn entreabrió
los labios cuando notó un tatuaje de una estrella en la parte interna de la
muñeca izquierda de Juliette. Era pequeña y su color entre azul y plateado
lucía casi perdido y triste, aun así, pudo verlo sin problemas.
—Y bien..., si
esto es real y no un sueño, ¿volverías a casa?—la imprevista pregunta de la
pelirrubia lo sacó de sus pensamientos.
—Sí. Aunque en
serio amaría quedarme, mi familia, mi mascota y amigos están en mi mundo. No
puedo simplemente irme sin más.
—Claro, tampoco
abandonarías a tu pareja.
—No tengo, supongo
que ambos somos iguales...
—Ambos no tenemos
Luna. ¿No sueles sentirte sólo? Tyler asiente antes de que ambos crucen las
puertas automáticas del supermercado.
—Para ti debería
ser más fácil encontrar a alguien. No estás forzado a amar a alguien a quien no
conoces.
—Debería, pero no
es así... Es mucho más complicado de lo que crees, y conseguir a alguien
genuino es tan difícil.
“Y también porque
estoy enamorado de ti y no quiero a nadie más, así que apartó a cualquier
pretendiente” quiso reír por su propio pensamiento.
—Ya veo...
Ambos se quedaron
en silencio nuevamente, Juliette con un carrito de compras colocando en este
todas sus compras, mientras que Tyler miraba con curiosidad el lugar nada
familiar para él.
DalByeol's
Maison
F:
13 de Febrero del 2015.
D:
14 de Febrero del 2015.
—¡Aléjate de mí!—exclamó
Juliette girándose sobre sus talones para gritarle a aquella mujer de cabellos
platinados y ojos azul grisáceo.
—Juliette, puedo
explicarte...
—¡¡No!! ¡No quiero
oírte, no quiero saber nada de lo que tengas que decirme porque son falsedades!
T-Tú eres horrible.
—Lo hice por tu
bi...
—¡¿Mi bien?! ¡Oh,
solo cállate! ¡No quiero volver a verte nunca más!
La mujer
retrocedió ante el agónico grito de la menor. Sus ojos derramaban largas
lágrimas y sus labios soltaban pequeños lamentos mientras sus manos se
volvieron puños a cada lado de su cuerpo.
—Me largo de aquí,
me iré a la Tierra.
—¡No, no lo hagas!—la
mujer la tomo de la muñeca y Juliette se zafó del agarre violentamente.
—No me toques—advirtió
frunciendo el ceño y con la mandíbula tensa por la ira contenida—. En la Tierra
ya soy mayor de edad aquí que puedo irme libremente. Y juró por el cielo que si
me buscas me aseguraré de echarte de mi vida de la peor forma que haya y haré
que te duela el corazón hasta que sientas que no queda ni un pedazo de él,
porque así es como me siento.
—Juliette,
Juliette, no por favor. Vuelve, ¡¡vuelve!!
El llanto angustiado
de la mujer no la detuvo y mucho menos sus implores vociferados tan alto que
estaba segura que la garganta debía de dolerle. Juliette se iría para siempre
del Cielo, se iría a la Tierra, lejos de aquella mujer y buscaría a su Luna.
Si es que
realmente existía su preciada Luna.
Haarlem
[Libro]
F:
09 de Mayo del 2023.
D:
10 de Mayo del 2023.
Juliette no se
había dado cuenta de que se había perdido en sus pensamientos cuando entró al
supermercado y se quedó parada en medio de la entrada con el carro de compras.
Pero Tyler corriendo hacia uno de los pasillos mientras sus ojos centelleaban
de alegría le trajeron de vuelta a la realidad.
Tyler sintió la
alegría atiborrarlo cuando vio el pasillo de los bocadillos, había demasiadas
golosinas, que no todos eran de la misma marca que en su mundo, pero que amaba.
—¿Quieres que
lleve algo para ti?
Se sintió
avergonzado ante la pregunta y la sonrisa algo burlona de Juliette. Lo había
atrapado babeando por unas gominolas.
—No. Solo haz lo
que tengas que hacer.
Aun así, Juliette
se acercó hasta él y tomo un paquete de las dichosas gominolas.
—Si quieres algo
dímelo, no te abstengas.
—Se siente como si
abusara de tu ama... —calló cuando Jensen llevo su dedo índice a sus labios. La
cercanía lo volvía loco.
—Shuss, ya
hablamos de esto cuando te preste mi ropa. No estás abusando, ¿ok? —Tyler
asintió y Juliette sonrió sútilmente antes de girar sobre sus talones y seguir
caminando en el pasillo.
Ante aquella
pequeña cercanía, el aire cálido paso delicadamente a su alrededor, yéndose tan
rápido en cuanto su dedo dejo los labios del castaño.
—Es mucha comida
para una sola persona—musita Tyler caminando al lado de la pelirrubia, mirando
el carrito de compras.
—A veces Nathaly,
Selenne y Harry vienen a mi casa a pasar la noche y acaban con mi refrigerador.
Necesita estar lo suficientemente lleno... Y si de casualidad, te quedas,
necesitaré esto—alegó mientras sentía sus mejillas calentarse ligeramente.
Oh.
Tyler estaba
soliviantado, su corazón y su cabeza estaban peleando en ese momento. Si todo
lo que estaba sucediendo era real, ¿realmente querría regresar a casa?
Juliette a su lado
le miraba insegura de que decir, podía notar la actitud del castaño y no quería
molestarle.
—Hey, ¿te parece
si llegamos a mi casa a ver unas películas? Podríamos comer las gominolas que
querías.
Simplemente no
podía no evitar hablarle. Tyler tenía algo en sus ojos, algo tan precioso en
ellos cada vez que hablaba y sus expresiones cambiaban de acuerdo a sus
palabras, palabras que a veces no tenían coherencia por no saber qué o cómo
decirlo, pero era demasiado lindo para Juliette.
—Creo que sería
buena idea, podría preparar una cocoa caliente. Me quedan deliciosos y no es
por alardear.
La manera en la
que sus ojos brillaban cuando le miraba, sus mejillas sonrosadas y sus labios
se curvaban en una sonrisa sincera, hacían que Juliette se sintiera más
intrigada por él, junto a un sentimiento cálido que se instalaba en su pecho.
Juliette había
visto a muchas personas, distintas personalidades, distintas formas de hablar,
expresarse, disímiles formas de caminar, de sonreír, de reír, pero las del
castaño eran algo que nunca había presenciado era simplemente..., fastuoso.
—Sí quiero probar
tu cocoa. Vamos.
•••
—¿Anoche hubo una
tormenta?—Tyler miró como Juliette se sentaba a su lado, el control del
televisor en una mano y en la otra una taza de cocoa caliente.
—Fue una locura,
primero una tormenta, y después de que pasó a eso de las dos de la mañana, hubo
una lluvia de estrellas, lo cual fue inusual. Habitualmente hay lluvias de
estrellas los ocho de Agosto, y luego una Mega Luna el quince de Agosto. A
penas estamos a diez de Mayo.
—¿Eso qué quiere
decir?
Juliette se
reacomodó en el sofá para mirar mejor al chico mientras le explicaba.
—Las lluvias de
estrellas se originan cuando las estrellas bajan a buscar a sus Lunas, esto
sucede cuando no pueden hallarlas en el mismo Cielo, como yo; y el quince de
Agosto se forma la Mega Luna, la cual le da la bienvenida a las estrellas y a
sus Lunas, día perfecto porque es el Festival de la Luna.
—El día que
bajaste acá, estabas sola.
—Me vi como una
simple estrella fugaz.
—¿No has pensado
en volver a casa?
Juliette negó
rápidamente.
—No quiero ver a
DalByeol—articuló frunciendo el ceño y dándole a reproducir a la película.
—¿DalByeol?
—¿No sabes quién
es?
—No.
—Ven aquí..., trae
tus gominolas.
Tyler le mira
confundido, pero aun así acata, dejando que Juliette le tome de la muñeca y lo
lleve a la terraza.
—Ella es DalByeol—su
dedo apunta al cielo, a la hermosa luna plateada sobre ellos que junto a las
estrellas alrededor, iluminaban todo a su alcance. Tyler dejo de comer las
gominolas para concentrarse en la luna—. Ella es la protectora de las
estrellas, ella es quien permite la creación de las estrellas..., pero no te
dejes en engañar, por más hermosa que sea. DalByeol es ambiciosa.
—¿Ambiciosa?
—Ella no crea a
las estrellas, tiene el poder para hacerlo, pero no se le permite hacerlo. De
ello se encarga alguien más a quien desconocemos; DalByeol solo permite
crearlos y colocarlas a su alrededor para brindarles protección y una vida
plena, pero un día ella fue tan egoísta que decidió crear una estrella por sí
misma...
—¿Y qué sucedió?—la
pelirrubia frunció el ceño y el contrario se perdió en su mirada cáustica y
taciturna.
—Fue un completo
desastre—culminó soltando un gran suspiro, su mano yendo a la bolsa de
gominolas ajena para tomar uno y comerlo—. Ella debe pagar por sus pecados,
pero no pueden hacerle nada ya que sin ella las estrellas que no encuentran a
su Luna en el Cielo, no pueden bajar a la Tierra a buscarla y eso solo llevaría
a la muerte de millones de estrellas.
—¿Tú morirás?
—Espero que no...
A veces siento que el tiempo es tan rápido y otras veces es tan lento, pero
aunque el reloj se detenga, aunque avance o se retarde, yo no puedo conseguir a
mi Luna. Mi corazón está atado a alguien que no sabe quién soy y es tan
horripilante el saber que mi vida depende de esa persona... Soy solo una
estrella pérdida—se exaltó cuando sintió la mano del castaño sobre la suya, sus
ojos hallándose con su sonrisa cálida.
—Todos lo somos.
Todos estamos enamorados de alguien que no conocemos o que no nos conocen,
todos esperamos a ese alguien especial. A veces los hallamos y otras nos
conformamos con quién nos dé un poco de amor o simplemente permanecemos solos;
todos somos estrellas perdidas. Pero creo que el amor más importante y al que
debemos atarnos fuertemente, es al propio, ¿no crees?
Y tenía toda la
razón en lo que decía.
—Lo creo... Sabes,
eres bastante inteligente y adorable, creía que eso no podía ser posible.
—Es que yo soy el
mejor, ¿qué te puedo decir? —bromeó haciendo reír a la pelirrubia.
—Veamos esa
película y luego vayamos a dormir.
Ambos volvieron a
la sala de estar, donde vieron una película de acción cuyo nombre olvidaron. A
medida que las horas pasaban el sueño se apoderaba de ellos; la primera en caer
dormida fue Juliette, así que Tyler apagó todo y la cargó al estilo nupcial
hacia su habitación para dejarla en su cama y él se iba a dormir al sofá.
Fue ideal tenerla
a su lado.
“Quiero que te
quedes, quiero verte mañana. Tienes esa calidez que no siento desde hace tanto
tiempo; me estoy apagando... No te vayas...” el corazón de Juliette se removió
ante el pensamiento.
No te vayas.
No te vayas.
Por favor...
Por favor...
No me dejes.
No me dejes.
No te vayas de mi
lado, te lo ruego.
¡Despierta!
Todos
tenemos una razón para vivir, así que no te rindas.
—A.
S
acreativangel
© 2023
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