7: Amigos.
7
Amigos.
Ámsterdam
[Libro]
F:
19 de Mayo del 2023
D:
20 de Mayo del 2023.
Tyler había
descubierto algo importante. Muchas de los locales de tatuajes y piercings que
hay en su mundo no están en el de Juliette, a excepción de algunos como
"Ámsterdam-Tattooing".
Además de que
"Starbucks" si existe (con el teléfono de la chica pudo investigar),
solo que su sede jamás se trasladó a Ámsterdam por lo que Juliette no era
consciente de ello. Había algo extraño, faltaban muchos edificios de su mundo,
así como en el mundo de Juliette había edificios que no había en el suyo,
además de la falta de algunos cantantes de su época.
—¿Billie qué?—Juliette
le miró consternada—. ¿No querrás decir "Billie Jean"?
—No, hablo de
"Billie Eilish". Además, ¿cómo me equivocare en decir
"Jean"?—la pelirrubia se encogió de hombros y Tyler suspiró—. ¿En
serio no la conoces? ¡Es una cantante famosa!
—No tengo ni la
menor idea de lo que me estás hablando, chico viajero.
Tyler bufó y
decidió que encontraría una manera de enseñarle las canciones de la artista.
—¿Y cómo te
sientes?
—Tengo miedo.
Tyler río ante la
mirada de cachorro que Juliette daba mientras estaba sentada en la silla del
local.
—Solo sentirás un
ligero pellizco. No dolerá tanto, lo prometo—la contraria asintió y acercó su
mano hacia él—. ¿Quieres que la sostenga?
—Sí.
Tyler le tomó la
mano y entrelazó sus dedos, se sorprendió cuando Jensen tiró de él hasta
abrazarlo, apoyando su mejilla de su abdomen.
—Bien, ¿dónde
harán las perforaciones?
Kinn hizo que la
pelirrubia se despegara de él un poco para que señalará el lóbulo izquierdo. El
empleado soltó un suspiro y de inmediato inicio su trabajo.
Juliette soltó
unos ligeros quejidos por las dos perforaciones, más no dolió tanto, fue justo
como Tyler dijo que sería. Amaba su sinceridad.
Finalizada las
perforaciones, Juliette se mostró interesada en los catálogos de los tatuajes aseverándole
al castaño que quizás se haría uno más adelante. Tyler le sonrió y también dijo
que él también podría hacerse uno, pero que ella tendría que acompañarle.
Al salir del local
Juliette sugirió que fueran a comer algo, y entre risas y saltos de alegría de
parte de la chica llegaron a la cafetería de Elena, amiga de Juliette.
—Tienen buena
cocoa, pero ninguna como la tuya—eso fue lo primero que dijo Juliette al
ingresar al local. Tyler sonrió amplio y orgulloso de escuchar eso.
Su mano seguía
apresada por la de Jensen, después de la foto Juliette había insistido en
tomarle la mano, diciéndole que no lo soltaría y realmente estaba cumpliendo su
palabra y cada que podía le robaba un abrazo.
Juliette era
simplemente adorable.
—¡Vaya! Si es
Juliette. Tiempo sin venir—Juliette sonrió hacia Elena y tiro de la mano de
Kinn para acercarlo y presentarlo a la chica.
—Él es mi amigo,
Tyler Kinn. Lamento no haber venido antes, estaba un poco ocupada.
—Nah, tranquila,
lo entiendo—aseveró sonriendo a labios cerrados y sacando una pequeña libreta
del bolsillo de su delantal—.¿Qué van a pedir?
—Dos cocoas y...
¿Qué quieres comer?—Tyler se puso nervioso ante la cercanía con Juliette. Con
timidez señaló en la carta—. Una tarta de manzana de tamaño familiar y...
¿Tienes helado de chocolate con menta?—la chica asintió soltando una risilla a
sabiendas que la pelirrubia amaba ese sabor y por eso su local estaba
abastecido con todo tipo de helados, siendo predominante ese sabor—. Tráeme
uno, ¿no quieres nada más, Tyler?—el chico negó.
—Anotado. Por
favor tomen asiento y esperen su pedido—ambos asintieron y Elena se retiró a la
cocina para que prepararán sus bebidas y sirvieran sus pedidos.
Mientras tanto
Jensen ya había escogido una mesa algo alejada de las pocas personas que había
en el local. Tyler río suavemente cuando vio a Juliette jugando con los aretes
de su oreja izquierda.
—¿Te gustaron?—dijo,
refiriéndose a los aretes.
La pelirrubia le prestó atención y le sonrió, inclinándose
sobre la mesa para mirar mejor al castaño.
—¡Me encantaron!
Gracias por acompañarme. Desde que he empezado a sentir que necesito a alguien,
estás ahí para mí. No sé si es casualidad, pero gracias.
Tyler sintió su
corazón acelerarse. La sonrisa de Juliette fue tan etérea y cálida junto con
sus ojos soñadores mirándole tan dulcemente.
Haarlem.
F:
19 de Mayo del 2023
D:
20 de Mayo del 2023.
El barrio de
Proveniershuis es el más antiguo de la ciudad, con casas del siglo XVII y uno
de los barrios más encantadores de Haarlem. Pero Rebecca ya quería salir
corriendo.
La pelirrosa nunca
había visto tanta rareza en una sola persona y aquella chica frente a ella era
la personificación de ello. No entendía cómo es que Jan conocía a tal chica,
quizás era amiga de su esposa o quizás Jan extrañaba tanto a su hermano que
busco a alguien aún más peculiar que el susodicho.
—Jan Kinn. No
esperaba tu visita—el castaño sonrió apenado y entró a la vivienda de la chica,
detrás de él iba Rebecca admirando el lugar—. ¿Quién es ella?
—Ella es Rebecca
Park, una amiga de mi hermano. Lamento venir sin avisar y después del
terremoto, pero necesito ayuda—la peliazul negó y les invito a sentarse en el
sofá más cercano y desocupado.
El lugar estaba
casi a oscuras a excepción de la luz del exterior que se filtraba por las
ventanas y algunas velas. Montones de libros y papeles estaban prácticamente en
todos los lugares, pizarrones llenos de jeroglíficos, símbolos, dibujos y
letras ocupando las paredes.
Ese lugar era un
desastre.
—¿Quieren algo de
beber? Tengo té recién hecho—Jan asintió y la chica sirvió tres tazas. Con
cuidado les entrego las tazas y se sentó en un pequeño sofá frente a ellos—.
Dime, ¿qué te trae aquí?
—Al aparecer mi
hermano ha viajado dentro de un libro.
—Jan deberías ser
un poco más...—Rebecca calló cuando la chica arqueó una ceja y extendió las
manos.
—Dejáme ver el
libro. ¿Estás seguro de ello?
—Puede que tenga
algunas dudas, pero creo en mi hermano así que...—el castaño sacó el libro de
su bolso y se lo extendió a la pelinegra—. En la cubierta tiene unos símbolos
extraños, pensé que tú podrías decifrarlos.
La chica le dio
vuelta al libro para observar la cubierta. Sus ojos se abrieron en grande y
soltó el libro, dejándolo caer al suelo.
—¡¿De dónde has
sacado ese libro?!—exclamó casi horrorizada. Hace años que no veía ese libro y
volverlo a ver era una gran sorpresa.
Jan se inclinó y
tomo el libro antes de responder.
—Es de mi hermano.
—¿Quién es tu
hermano?
—Tyler Kinn.
—¡¡¿¿Qué??!! ¡Esto
no es posible! ¡S-Son la misma familia Kinn! ¡¿Cómo cambiaste tanto?!
—¿Por qué te
asustas? ¿Tan malo es?
Rebecca se
exaspero cuando la chica no respondió. Tomó una bocanada de aire y se levantó
del sofá antes de gritar: —¡Dime ya quién demonios eres y qué pasa con mi
amigo!
—Y-Yo..., soy
Byeol. Tu amigo no debió encontrar este libro, no debió hacerlo. ¡Me asegure de
enviarlo lejos!
—Si con enviarlo
lejos te refieres a dejarlo en una biblioteca local.
Byeol se mostró
confundida y aún más sorprendida. Negó varias veces y empezó a dar vueltas,
hurgando entre los muchos papeles en una mesa.
—¡Lo hice! Me
aseguré de hacerlo, ella me prometió que lo haría, que no se lo daría a esa
maniática.
—¿De qué hablas?
—Tu amigo está ahí
por culpa de mi hermana, al parecer ella se aseguró de que el libro no se fuera
lejos. Logró lo que quería. ¡Maldición! Lo sabía, ese terremoto y la tormenta
no fue común, ¡era eso!—sus manos barrieron los papeles en la mesa y se apoyó
de está, respirando pesadamente.
—¿Está en peligro?—esta
vez quién hablo fue Jan.
Sea lo que sea que estaba sucediendo, si su
hermano estaba en peligro, él tenía que salvarlo de alguna forma.
—No lo sé. Todo
depende de si él hace todo lo que mi hermana quiere, si hace lo contrario...,
podría matarlo. Es una caprichosa, no aprende de sus errores y los repite,
mejor dicho ¡los hace peores!
—¡¿P-Podemos
salvarlo?!
Byeol suspiro y
miró a Rebecca quién acababa de gritarle completamente en pánico. ¿Solución?
Ninguna era muy viable que digamos.
—Ya no podemos
evitar que no vuelva a entrar en el libro, mi hermana ya hizo su hechizo. Todo
lo que podemos es advertirle y que él sea inteligente; tendrá que localizar a
alguien que conoce a mi hermana e intentar solucionar esto.
—¿Cuando volverá?
—Son muchas
preguntas—suspiró nuevamente y se enderezó, frotando su cuello—. Todo depende
del estado emocional de «Formalhaut»,
si ella está tan mal, no volverá hasta dentro de unos días, si mejora hoy
volverá mañana por la mañana. Aunque esto también varía de si mi hermana está
satisfecha de lo que tú amigo haya hecho con «Formalhaut». Antes de que pregunten quién es él, es Juliette
Jensen, ese es su nombre en la Tierra y es la protagonista del libro.
—Yo sabía que
Tyler no diría algo así porque sí. Oh, Dios esto está mal.
—¿Tiene el otro volumen?—Rebecca
asintió y Byeol sonrió amargamente—. Tráiganlo... Hay que quemarlo para
disminuir los riesgos.
Ámsterdam
[Libro]
F:
19 de Mayo del 2023
D:
20 de Mayo del 2023.
Juliette estaba
riendo eufórica ante cada chiste que Tyler soltaba.
El amor era un
proceso invisible, lento, consumidor e imposible de detener incluso si está
bien o mal. Juliette podía sentir algo inusual en su estómago y pecho, algo que
muchos catalogaban como las famosas "mariposas en el estómago", pero
que Juliette podía sentir en todo su ser con cada mirada, toque y sonrisa del
castaño frente a ella.
Elena les
observaba desde en mostrador, encantada de ver a Juliette reír tan genuinamente
junto aquel chico.
Era extraño el
verla así, porque incluso cuando Juliette estaba con Selenne o Harry no actuaba
de esa forma.
Elena llegó a una
conclusión.
“A Jules le gusta
él” pensó soltando un suspiro y sonriendo ligeramente.
Debía admitir que
hacían linda pareja y el chico parecía cuidarla y apreciarla mucho.
—Ya nos vamos.
Gracias por la comida, estuvo deliciosa—agradeció Juliette al acercarse al
mostrador—. Prometo volver pronto.
—Espero vuelvas
con tu amigo.
Juliette sonrió
con las mejillas sonrosadas y asintió.
—Un gusto
conocerte, Elena—murmuró Tyler sonriéndole ligeramente, notando a Juliette
salir del local antes que él.
—Digo lo mismo.
Por favor, cuídala.
Tyler se percató
de los pensamientos de la chica, por lo que sintió su cara enrojecer y su
corazón latir deprisa mientras asentía erráticamente. Elena río por ello y le
despidió con una sonrisa cálida.
—Ella es bastante
amigable—alega Tyler mirando de reojo a la pelirrubia cuando le alcanzó fuera
del local.
—Lamento si dijo
algo extraño, ella a veces no sabe lo que dice—Juliette se había dado percatado
de la pequeña charla entre los dos.
El castaño negó y
se atrevió a tomar la mano de la contraria.
—¿Vamos a casa?—cuestiona
Juliette mirándole con una sonrisa adornando sus labios.
A casa.
Eso se oía muy
bien.
—¿No quieres hacer
algo más? —Juliette se detuvo ante la pregunta—. Quizás ir por ahí a caminar,
lo que sea que quieras dímelo.
Por alguna razón
sentía como si le estuviese pidiendo una cita, y realmente desde hace un rato
aquello parecía ser una cita, lo cual lo tenía ansioso y nervioso.
Juliette miró
alrededor hallándose con una valla publicitaria donde anunciaban un club
nocturno bastante popular que incluía había visto las propagandas en
televisión.
—Bailar—pronunció
sin despegar la mirada de la valla—. Vamos a un club.
—¿Un club?
—Uhu. ¿Qué dices?
—Oh, bueno, está
bien. Pero los clubes abren en horarios nocturnos y ese creo que abre a las
once de la noche.
Era bastante
temprano aún.
Tyler observo la
valla, las letras «ESCAPE» resaltando
en fucsia neón. Ese club existía en su mundo y por lo que recordaba había sido
fundado en mil novecientos ochenta, aproximadamente.
—¿Qué tal si vamos
a comprar ropa para la ocasión y luego vamos al club? Y si estamos temprano nos
quedamos caminando por Rembrandtplein, nunca he ido por esos lados.
—¿Hablas en serio?
Yo he ido con mis amigos allí, ese lugar es increíble de noche. Aunque solo
vamos a un bar a beber algo y a las diez treinta u once de la noche nos vamos a
casa.
—No suelo venir
mucho a Ámsterdam para ser sincera—admite empezó a caminar junto a Tyler, ambos
tomados de las manos.
—¿Cómo puedes
permanecer tanto en Haarlem? Es decir, incluso yo a veces me voy a recorrer
solo todo esto.
—Nunca me he
enfocado en mí y siento que si hago algo así me estoy concentrando en mí en vez
de buscar a mi Luna que podría estar padeciendo por no estar conmigo.
—Juliette.
La forma en la que
pronunciaba su nombre le hacía sentir extraña, en un buen sentido.
—¿Qué tiene de
malo que te enfoques en ti? Por Dios, nunca has hecho nada por ti e incluso
para encontrar a tu Luna no piensas en ti sino en esa otra persona. Esta noche
te haré olvidar todo eso.
Juliette sonrió
ampliamente, mostrando sus dientes y sintiéndose tan emocionada.
—Vamos a comprarte
ropa bonita.
—¡Vamos!
•••
—¿Crees que algo
como esto me quedaría bien?—inquiere la pelirrubia mostrando un crop top negro
con detalles dorados.
Tyler golpeó
ligeramente sus mejillas enrojecidas antes de responder sinceramente, pero
controlando sus pensamientos dramáticos.
—Lo que sea que te
pongas te queda más que perfecto.
Él y su bocota.
Cubrió su rostro y
bufó frustrado por no poder controlarse. Mientras que Juliette sintió los
colores subirle al rostro mientras balbuceaba y colocaba en la cesta la prenda.
—V-Vamos a buscar
algo para ti.
Tyler levantó el
rostro de golpe y negó abruptamente.
—De ninguna manera
vas a seguir gastando dinero en mí.
Juliette arqueo
una ceja y le miró desafiante.
—Pues lo haré así
que será mejor que me acompañes a elegir o te golpearé hasta hacerte volver a
tu mundo.
“Incluso
amenazándome luce linda.” Tyler sacudió su cabeza ante su pensamiento y le siguió
a la sección masculina.
—Esto te quedaría
bien—Juliette tomó unos pantalones de algodón azul cielo y los colocó frente a
Tyler—. Ayúdame a buscar de tu talla. Oh, y también una camisa de estas—tomo
una camisa azul—. Necesito un cinturón blanco, verás que te quedara genial.
¿Y quién era Tyler
para detener el momento de inspiración de la chica? Si ella quería usarlo como
un muñeco al cual vestir a su gusto, él se dejaría con mucho gusto.
—¿No te importa si
vamos del mismo color?—cuestiona la pelirrubia algo avergonzada. Tyler se
atreve a acariciar su cabeza y niega mientras le sonríe—. Entonces, iremos de
negro.
Sinceramente no le
extraño aquella selección de color. Había visto el armario de la chica y pudo
ver las pocas prendas de colores en ella, predominando los tonos oscuros.
Juliette continuó
mirando en la sección masculina junto a Tyler, escogiendo varias prendas,
algunas de colores y otras oscuras.
—Tyler..., ¿tienes
padres y hermanos?—el castaño le miró confundido ante la repentina pregunta.
Juliette le miraba
con atención mientras mordía sus labios.
—Sí. Tengo a mis
padres y un hermano y hermana menores. ¿Por qué preguntas?
—Curiosidad, solo
quiero conocerte mejor—asevera esta vez pasando su mirada a las prendas de la
tienda.
—¿Y tú me contarás
de tus padres? No quiero presionarte, pero yo también quiero conocerte mejor.
Juliette mordió su
labio inferior antes de responder.
—Mi madre era
Hannah Jensen, era una mujer bastante preciosa, lo sé por las fotos que tengo.
Realmente no la recuerdo bien, pero sé que fue una buena madre, lo mejor que
pude tener. Y mi padre era Julian Dwan, a él sí puedo recordarlo, pero no por
buenas razones.
—¿Te pareces mucho
a tu madre?—inquiere y Juliette mira al techo, dubitativa acerca de lo que
respondería.
—La forma de mis
ojos son iguales, además de que compartimos el mismo lunar aquí—señala bajo su
labio inferior—, y la misma sonrisa.
—El resto es por
tu padre, ¿no? Por ejemplo, tu cabello...
—No. No me parezco
a mi padre. Él era bastante alto, cabellos oscuros lacios, ojos oscuros. Yo
tengo los ojos azules grisáceos, y bueno mi cabello no es igual. Me parezco a
mis dos madres..., lamentablemente.
—¿Qué quie...?
—¡Vamos a pagar!—le
interrumpió corriendo hacia el mostrador donde se hallaba la cajera que miraba
con aburrimiento alrededor de la tienda.
Bien, no la
presionaría más, pero de alguna forma tenía que averiguarlo todo sobre Juliette
y su pasado que parecía ser un tema demasiado delicado y confuso.
Y vaya que lo era.
•••
Tyler no era el
típico hombre cliché que se cansaba de las compras. Desde pequeño estaba
acostumbrado a pasar horas caminando por aquí y allá, comprando todo tipo de
cosas junto a su mamá y hermana, y a veces con toda su familia junta.
Solían ir de
ciudad en ciudad, paseando en el auto mientras la música estaba encendida y
bromeaban entre sí, deteniéndose para comer algo que les llamase la atención y
continuar su camino. Así que comprar con Juliette no fue agitador, más bien
gratificante, porque verla tan feliz y radiante por algo tan banal como comprar
ropa le hacía sentirse demasiado bien.
Lo único que
sentía mal era que la chica gastara su dinero, pero se aseguraría de
regresarselo de alguna forma.
—Wow, oscureció
tan rápido. ¿Qué hora es?
Juliette miró su
muñeca antes de responder.
—Diez y treinta y
cinco. ¿Cómo fue que el tiempo pasó volando?
—Estuvimos
comprando ropa, luego comimos un montón y no olvidemos nuestro tiempo en la
tienda de cómics.
Juliette río al
recordar a Tyler tan emocionado por ver los cómics. Ambos incluso habían
abierto un debate sobre quién era mejor, si «Iron Man» o el «Capitán
América»; el debate concluyó con un abrupto: ‘«Iron Man» es más genial que cualquier otro súper héroe y fin de la
discusión’, siendo Juliette quien dictaminó aquello.
—Aun no puedo
creer que pusieras en discusión la genialidad de «Iron Man». No te
golpeo porque me caes realmente bien.
—Al menos no soy
yo quien dice ser fan del «Capitán América» solo porque tiene un crush
por el actor. Dame crédito por eso.
Juliette rodó los
ojos al recordar esa pequeña discusión con Nathaly, donde la susodicha confesó
aquello.
—Bien, te dejaré
en paz solo por eso.
—¿Juliette?
La aludida miró al
frente donde había escuchado su nombre de una voz familiar.
—¡Selenne!—saludó
Juliette, sonriendo ligeramente hacia él pelinegro que se acercaba a ambos con
una sonrisa—. No había sabido nada de ti en estos días, tonto.
—Hemos estado muy
ocupados. Ayer llegó a la empresa alguien llorando porque no tenía donde caer
parado—explana soltando un suspiro cansado.
Por su apariencia
Juliette pudo deducir que acababa de salir de alguna reunión, pues algunas
veces solía reunirse con inversionistas en los bares de Rembrandtplein y salía
bastante tarde con cierto aliento a alcohol y el olor de los cigarrillos que
fumaban los demás a su alrededor, porque él no fumaba.
—¿Estrella recién
llegada?—Selenne le cubrió la boca y miró con temor a Tyler—. ¿Q-Qué dices,
Jensen? ¿Estrellas? Estás loca.
Juliette río por
lo falso que se oyó su amigo.
—Él es Tyler Kinn,
de quién te hablé—Selenne frunció el ceño al recordar—, y sabe sobre las
estrellas y las Lunas. No te alarmes.
Definitivamente
decirle eso al pelinegro fue mala idea.
—¡¿Le dijiste?!
¡Te he dicho que no puedes ir contando eso por ahí! Por amor a DalByeol, te
mataré.
Juliette gruñó por
la mención de DalByeol y rodó los ojos.
—Es una historia
larga. Tenemos que sentarnos a hablar.
—¡Perfecto! Vamos
ahora, estoy libre para escuchar cómo es que este chico sabe de todo esto y de
dónde salió.
—No seas
maleducado—espetó Jensen dándole un tirón al cabello de Selenne, recibiendo a
cambio una patada (inofensiva) en la cadera—.
Preséntate.
—Ugh. Un gusto,
Selenne Koranni—Tyler estrechó la mano del pelinegro y sonrió educadamente—.
Ahora vamos, necesito saber de tu larga historia.
Tras sentarse en
un bar y una larga charla donde Selenne bebió una cerveza y ambos menores
bebieron refresco, finalmente podían entenderse. Al final Tyler supo un poco
más acerca de Selenne, algo que el libro nunca mencionaba era a que se dedicaba
exactamente el pelinegro.
—¿Viajó al libro?
¿Somos un libro? Diablos, todo mi mundo cambió—murmuró Selenne apoyándose por
completo del respaldo del asiento.
Los tres se
hallaban en aquel abarrotando bar, sin embargo, gracias a que Selenne conocía
al dueño, lograron conseguir una habitación privada donde podían charlar
tranquilamente sin riesgo de que alguien más les escuchase.
—Me sorprendí
mucho, pero le estoy ayudando porque realmente no tiene a donde ir. Ni siquiera
sabe cómo es posible que viaje acá; está completamente sólo.
—Bueno, les creo
porque Jules no es tan inteligente como para inventarse tal historia—siseó
cuando Juliette le piso con fuerza el pie—. Mocosa engreída.
—¿Cuál es tu
nombre en el Cielo?
Selenne le miró
confundido y Tyler se encogió de hombros ante su mirada.
—¿No lo sabes?
—En el libro dice
que solo eres otra estrella, amigo de Juliette y trabajas en una empresa.
—¡Que ofensa! Mi
nombre en el Cielo es «Acrux», soy la estrella más brillante de la
constelación «Cruz del Sur»—dijo con orgullo y una sonrisa egocéntrica
surcando sus labios.
Juliette rodó los
ojos y le golpeó con el codo en un costado.
—No es tan
impresionante. Harry brilla más que él—alega Juliette y Tyler ríe ligeramente—.
Harry es «Sirius», lo encuentras en la constelación de «Orión».
—Lo he visto muchas
veces, es bastante brillante. Aunque mi favorita es «Formalhaut», la más
brillante de la constelación «Piscis Austrinus» y también la estrella
más brillante.
Juliette le miró
anonada y con las mejillas sonrojadas.
—Este coqueteo
sutil me causa nauceas, háganlo cuando no esté presente—farfulla Selenne con
burla.
—¿Q-Quién está
coqueteando?
A pesar de que
quiso sonar amenazante, era difícil para Juliette mantener su voz estable ante
lo dicho por el castaño en la otra esquina de la mesa.
—Él lo hace y tal parece
que a ti te gusta.
—Somos amigos,
además..., yo solo puedo estar con mi Luna.
Tyler convirtió su
sonrisa en una mueca y Juliette agachó la cabeza, el ambiente siendo tenso.
El pelinegro
suspiro y decidió que ambos eran unos tontos. Quizás iban en contra de los
principios y creencias de las estrellas, pero no podía negar lo que percibía.
Él, al contrario de lo que solía demostrar, no era tan devoto y fanático de lo
que conllevaba haber nacido siendo un ser del Cielo, por lo que estaba abierto
a casi cualquier cosa y más cuando su mejor amiga era única en su clase y
rompía los esquemas establecidos.
—¿Qué iban a hacer
antes de que los detuviera?
—Tyler me iba a
llevar a un club.
Selenne arqueó una
ceja y se giró a mirar al mencionado. ¡No iba a corromper a su chiquilla!
—No me corrompas a
la niña—masculla con desconfianza. Recibiendo una mirada retadora de Juliette,
primero por tratar de esa forma a Tyler y segundo, por decirle
"niña". ¡Ella no es ninguna niña!
—Ella quiere ir y
yo la acompañaré. No haremos nada que ella no quería—espetó Tyler haciendo que
Selenne ría y se levante del asiento.
—Lo entiendo.
Disfruten al máximo, me tengo que ir. Espero verlos de nuevo. Ah, y Tyler, no
te sobrepases con ella porque haré que vuelvas a tu mundo en una tumba.
Koranni sonrió
hacia Juliette y le alboroto el cabello antes de irse, recibiendo una maldición
de la pelirrubia, sin embargo, ella le sonrió alegre.
—El hecho de que
Selenne sepa de esto es un peso menos.
—No quiero
causarte problemas.
Juliette negó y se
deslizó en el asiento para quedar al lado de Tyler y abrazarlo.
—No lo harás. Ya
es bastante tarde, ¿deberíamos irnos?
—Vamos.
Jensen sonrió y se
levantó del asiento para ayudar a Tyler a hacer lo mismo. Ambos yéndose
agarrados de la mano tal y como lo venían haciendo antes.
Hicieron una
parada en un baño para cambiarse por la ropa que compraron y después fueron al
club «ESCAPE».
Todos
tenemos una razón para vivir, así que no te rindas.
—A.
S
acreativangel
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