9: Cambios.
9
Cambios.
Ámsterdam
[Libro]
F:
20 de Mayo del 2023.
D:
21 de Mayo del 2023.
Harry, Selenne, Nathaly
y Juliette se reunieron en un bar cercano cerca de las ocho treinta. Cómo
normalmente hacían, hablaron de sus días y cosas triviales sobre sus vidas,
acontecimientos graciosos que les sucedió y etc...
Juliette trataba
de estar mentalmente presente, pero su cabeza estaba en otro lado pensado,
pensando en Tyler una y otra vez. La chica suspiro y llamó al bartender. Tal
vez una bebida dormiría su cerebro.
—Traeme la bebida
más fuerte que tenga.
—¡Juliette!—exclamó
Selenne, mirándola con horror—. ¡Tú no bebes!
—Últimas noticias,
lo hago ahora y de verdad lo necesito, así que no digas nada más—pidió,
agradeciendo por su bebida cuando llegó. Tomo el shot de un trago, arrugando la
nariz por lo fuerte que era. Seguramente se sentiría horrible al día siguiente,
pero ahora lo necesitaba.
—Oh, wow, ahora es
más rebelde. ¡Salud por ello!—celebra Nathaly bebiendo su trago también de un
tiro. Harry río a carcajadas y siguió bebiendo de su refresco—. ¿Y para cuándo
tú? Ya eres el chico «Sprite»—esta vez Nat mira a Harry, quién efectivamente
estaba bebiendo una «Sprite», lo cual era lo que normalmente tomaba.
—Oh, no, yo no
beberé hasta el día de mi boda. Y será champaña—afirma Harry y todos ríen—. Si
no es que mi hermosa novia me deja cambiar la champaña por «Sprite».
—Tonto—dice
Selenne entre risas—. Ok, vamos a pasarla bien, muy bien.
Lo que Selenne no
sabía era que Juliette era bastante molesta estando ebria. Pero pasados unas
horas realmente se había dado cuenta y ya se estaba hartando.
—Por amor a
DalByeol. Eres un dolor en el trasero estando ebria, Juliette—masculló Selenne
mirando a la mencionada tirada sobre la barra bebiendo otra shot de Tequila—. Y
esa porquería que estás bebiendo huele demasiado fuerte.
—Es que tú eres un
anciano y no entiendes nada de la juventud—sus palabras salieron arrastradas y
adormiladas, seguido de una risilla floja.
—Definitivamente
yo no quiero saber cosas que no necesito de tu amigo viajero. Dato innecesario:
‘Sus labios lucen tan, pero tan suaves’ ¡Yo no quiero saber eso!—exclama con sus
facciones retorcidas en una mueca de asco. Era muy dramático.
—Ya déjala, Sen—dijo
Nathaly obligando a Selenne a beber otra copa—. Deja que la chica hablé de su
latente enamoramiento por ese chico.
—¡Él no me gusta,
él no puede...! ¡No puedo enamorarme de él!—grita Juliette entre risas—. P-Pero
es tan lindo... ¿Por qué es tan lindo conmigo? ¡No puedo estar con él, está
mal, no puedo! Somos amigos y me agrada, nada fuera de eso. Quizás si pensé que
es especialmente lindo—”Lindo es un maldito eufemismo” pensó para sí misma,
queriendo reír por ello—, pero absolutamente no, ¡no me puede gustar!
—¿Qué tiene de
malo? Si tienes la capacidad y oportunidad de amar a alguien como él, ¿por qué
desperdiciarla? Dices que se preocupa por ti, te hace reír, te ayuda y apoya;
ese chico es lo que cualquiera puede soñar con tener en su vida y tienes la
posibilidad de compartir tu vida o parte de ella con él, no deberías dejarlo
pasar. Nadie ni nada te dirá a quién debes amar Juliette; si te sientes bien
con él, eso es todo lo que necesitas en tu vida.
Nathaly era un ser
sabio. Bastante sabio para hacer que todas las creencias de Juliette temblarán
y se derrumbarán poco a poco, trayéndole una nueva perspectiva que harían de su
vida algo mejor.
Juliette estaba
plenamente agradecida por haberla conocido y de ser su amiga.
Haarlem
[Libro]
F:
20 de Mayo del 2023.
D:
21 de Mayo del 2023.
—Hopie—Harry se
quejó cuando Juliette se colgó de cuello sin querer despegarse—. Quiero a Tyler—lloriqueó
haciendo un mohín.
—Lo sé, ya me lo
dijiste quinientas veces. Solo déjame sacar las llaves de tu bolsillo para que
puedas ir a dormir—Juliette río y se tambaleó cuando soltó al peliamarillo y su
espalda cayó hacia la puerta—. Selenne tenía razón, eres un dolor en el trasero
cuando estás ebria.
—¿T-Tú crees que Nathaly
tenga razón?—Harry le miró, la chica lucía asustada, perdida y ebria, muy ebria—.
¿Debería simplemente dejar que las cosas con Tyler fluyan? ¿Yo le gustare? ¿Soy
suficiente para él? ¿Está bien estar con él? ¿No nos sucederá nada malo? Tengo
miedo, Harry—esta vez cubrió su rostro y sollozó. Todo lo que sentía era tan
confuso y abrumador.
Harry se acercó
hasta ella y la abrazo.
—Sinceramente no
sé qué sucedería si tú solo estás con él y no con tu Luna, pero tú nunca has
sido alguien que siga las reglas del mundo, tu siempre sigues a tu corazón. Haz
lo que tengas que hacer si tú lo consideras bien, no lo hagas solo porque los
demás te digan, hazlo porque así tú lo quieres.
—Gracias, Hopie.
Ahora si entro a mi casa, todo me da vueltas.
Juliette se sentía
perdida en todos los sentidos, pero poco a poco se estaba encontrando a sí
misma.
Haarlem.
F:
21 de Mayo del 2023.
D:
22 de Mayo del 2023.
Ese era el domingo
más aburrido que había tenido. Nunca se había dado cuenta lo aburrido que era
estar en casa simplemente haciendo nada.
—Jan—llamó a su
hermano, quién dejo de preparar el almuerzo para mirarle—, estoy aburrido.
—Oh, vamos Tyler,
normalmente haces esto, ¿no? Quedarte en casa cocinar, escuchar música, leer.
—Sí, pero no es lo
mismo.
—¿Y por qué no?
—Porque Juliette
no está, quiero a Juliette.
Jackson resopló y
rodó los ojos.
—No te comportes
como niño y sigue cortando eso.
—No lo entiendes,
en serio la extraño demasiado. Hasta me da miedo—admite suspirando—. Realmente
estoy loco.
—Lo estás, pero
eso no tiene que afectar el hecho de que no termines de cortar las estúpidas
papas. Hombre tengo hambre, ya termina.
—¿Y tú qué sigues
haciendo aquí? ¿No deberías estar con tu esposa e hijos?—inquiere terminando de
cortar las papas y pasándoselas a su hermano.
—Le dije a Diane
que me necesitabas porque estás enfermo y me dijo que estaba bien que me
quedara unos días contigo. ¿Acaso me quieres echar?
—Lo estoy pensando—ríe
en cuanto Jan le golpea en la nuca—. No es cierto, solo tenía curiosidad. Ah, quisiera
ver a mis sobrinos.
—Ellos también te
extrañan mucho. Me es difícil saber que tú estás realmente enamorado, es decir,
nunca te habías fijado en nadie y tú primer beso fue incluso un accidente.
Tyler siente sus
mejillas calentarse y suelta un quejido.
—Ni me lo
recuerdes. ¿En que estaba pensando ese día?
—Lo cierto es que
eso estuvo muy gracioso. En fin, solo quiero que seas feliz y es difícil
asimilar el hecho de que estés enamorado, pero Tyler..., no estoy muy seguro de
que esto que sientes por Juliette vaya a algún lado. Tengo miedo de que te pase
algo.
—Nada malo va a
pasar.
—Oh, sí claro, así
como en el «Condado Mariposa» en
1986. ¡Nada malo pasó, nada sucedió, solo fueron nimiedades!—exclamó con
sarcasmo y Tyler río por su dramatismo—. ¡¿Si eso no pudo salir bien que me
asegura que esto sí?!
—Porque esta es la
realidad, no un libro—debatió y Jan lloriqueó en queja.
—¡Peor aún! Si no
salió bien en un libro, imagínate en la realidad. Absolutamente no, Tyler.
Siento que todo esto saldrá mal y tú podrías morir, o ella, ¡o todo podría irse
a la mierda!
—La grosería—le
reto mirándolo con el ceño fruncido, para luego sonreír suavemente—. Solo
relájate, todo saldrá bien.
—Van a volver a
acabar con mi estabilidad emocional, lo peor de todo es que no eres un nerd
para conseguir una línea del tiempo donde no todo sea malo.
—Oh, Dios, supéralo.
—¡Jamás superaré
lo que sucedió en ese libro!—exclamó fingiendo llorar, pero luego su expresión
se volvió seria—. Solo quiero que estés bien, hablo en serio.
Tyler volvió a
reír y palmeó su espalda.
—Y yo también
hablo en serio cuando digo que todo estará bien. Cambiando de tema, ¿me
llevarás mañana con quién sabe sobre todo este asunto?
—Te llevaré antes
de que vayas a trabajar, ¿está bien?
—Perfecto.
Haarlem.
F:
22 de Mayo del 2023.
D:
23 de Mayo del 2023.
Esa chica tenía
los ojos iguales a los de Juliette. Había destellos azulados mezclados con
cierto color platinado que, hacia brillar sus orbes, la diferencia era que las
formas de sus ojos eran menos almendrados que los de Juliette, los de ellas
eran un poco más rasgados. Su piel era igualmente de pálida que la de Jensen,
parecía de porcelana y lucía tan suave y tersa, solo que Tyler prefería la piel
de Juliette porque a ella le quedaba mejor (o eso pensaba él).
—Tyler Kinn—la
chica casi suspiró su nombre. Fue un suspiro no de alivio o de alguna emoción
positiva, era más bien un suspiro exasperante y preocupado.
—Me dijeron que
sabes sobre mí—la peliplata asintió y le dejo pasar a él, a Jan y a Rebecca que
esa misma mañana había aparecido en su casa para acompañarlo también—. Necesito
que me digas todo lo que sabes.
—Bien, lo primero
que debes saber es que lo siento mucho—el contrario se mostró confundido—.
Quemé el primer volumen de tu libro y eso te debió causar a ti y a «Formalhaut» una sensación horrible de
algo quemándoles el pecho y otras dolencias—añadió. Tyler abrió la boca a punto
de estallar, pero decidió no hacerlo.
—¿Por qué hiciste
eso?—cuestionó entre dientes. Byeol parecía algo arrepentida y por eso no sería
tan duro con ella.
—Para minimizar el
peligro. Pasen por aquí, estaremos acá un rato.
Los tres le
obedecieron y se sentaron en los sofás que parecían pertenecer a la sala de
estar, o lo que quedaba de ella ya que el desorden en el lugar confundía.
—Espero que tengas
buenas razones para haber quemado mi libro.
—El hecho de que
viajes al libro es culpa de mi hermana, ella es quien hace que vayas y lo hace
sólo cuando «Formalhaut» te necesita.
—¿Te refieres a
Juliette?
La chica asintió y
se reacomodo en el sofá.
—Mi hermana ama
demasiado a Formal..., digo a Juliette y quiere verla feliz, por lo tanto, te
trae a ti cuando le ve sufrir severamente, porque tú eres el mejor remedio para
el dolor de su corazón.
—¿Quién es tu
hermana?
—Preguntas para el
final—espetó casi en un gruñido—. Como ya sabes ese no es un libro común—señaló
su regazo donde se hallaba el libro de pasta negra—, es un contenedor. Contiene
un mundo entero en él, un mundo que antes era uno, pero fue dividido por culpa
de mi hermana. El mundo donde estamos ahora no es el original, el original es
el del libro y se dividió en dos libros por la gran cantidad de recuerdos y
energías de las personas en él.
—¿Cómo?—Rebecca se
asustó por lo confesado y por la mirada de reproche que Byeol le lanzó.
—Originalmente en
este mundo habían está cuestión de las estrellas y Lunas que hay en el libro.
Los humanos no conocían de ello y nosotros vivíamos entre ustedes sin problema.
Las estrellas en ese cielo no son las reales, son falsas; son como unas
bombillas, pero antes eran cuerpos que contenían almas y brillaban de acuerdo a
su condición emocional, ahora brillan debido a cuestiones químicas y demás. La
luna que ven también es falsa, parte de la original está en el libro.
—Se llama DalByeol—interrumpe
Tyler y la peliplata ríe entre dientes, sin una pizca de gracia.
—¿Así que así
decidió llamarse?—susurro, exhalando antes de proseguir—. Bien, la luna
original es igual un alma, la protectora de las estrellas y Lunas ya sea que
estas estén en el Cielo o en la Tierra. Cuando los mundos fueron divididos, el
original fue arrojado dentro del libro para evitar daños severos a la humanidad
que no estaba completamente llena de la energía del cielo.
—¿Qué quieres
decir?
—La humanidad del
libro ya estaba bastante llena de la energía del cielo, es decir, ya estaba
estrechamente conectada, mientras que en este mundo solo permanecieron los que
tenían poca energía o ninguna, es decir, bebés recién nacidos, niños de uno a
diez años y adultos que al parecer rechazaban la energía. Aunque hubo una
excepción la cual nadie vio venir justo después de dos días de haber divido los
mundos... La existencia de una de las Lunas más peculiares: "La Luna
masculina". Esta excepción en realidad va de dos, el nacimiento de la Luna
y mi permanencia acá.
Nadie pudo
predecir el nacimiento de la Luna porque a pesar de que nació mucho antes de la
separación, la Luna fue ocultada durante seis años. Tampoco vieron venir el
error de mi hermana y sólo pudieron hacer una cosa, dejarme aquí para cuidar a
la Luna masculina. Lo cual fue el peor trabajo que pudieron darme, es decir, me
descuide unos días y ya este estaba en el otro mundo—espeta señalando a Tyler,
quién se hallaba procesando la información—. En fin, me dejaron cuidando a la
Luna porque descubrieron que ya esté tenía a su estrella predestinada: «Formalhaut»;
por ello sabían que mi hermana buscaría una forma de llevarse a la Luna, porque
todo lo que tuviera que ver con la felicidad de «Formalhaut» le era de su
incumbencia.
Fue curioso el
como una Luna tan peculiar era la predestinada para una estrella igual de
peculiar. Al parecer mi hermana estuvo todo este tiempo tratando de llevarse a
la Luna y de alguna forma hizo que los libros cayeran en sus manos, lanzó su
hechizo y lo tuvo justo donde quería. Ella te tiene en sus manos, Tyler.
—¿Qué? No,
imposible. ¿Yo soy esa Luna? ¿Ella es quien me hace volver con Juliette? ¿S-Soy
su maldito juguete para sanar a Juliette? ¿Por qué diablos no me arrojaron al
libro de una vez?
—No puedes hacer
nada. Solo debes cuidar de Juliette y hacer las cosas bien si no quieres que
ella te desaparezca, pero bajo ninguna circunstancia debes decir que eres la
Luna de Juliette. Estarías cerrando el pacto de la unión entre una estrella y
una Luna, lo cual te haría quedar atrapado en el libro y poco tiempo después
ambos mundos desaparecerían debido a que la energía de este mundo es inestable
en el otro y tú estás llena de ella, por ello tampoco te arrojaron al libro.
Aunque justo ahora puedo notar que tienes una gran cantidad de radiación
infrarroja, la radiación que Juliette emite; eres un peligro incluso aquí.
Debes hacer las cosas bien con Juliette, con estos viajes intermitentes
igualmente todo se terminaría debido al intercambio constante de ambas energías
inestables entre ambos mundos.
—Esto es una
jodida mierda. ¿Quién es tu hermana? ¡Ella me metió en esto! Cuando vuelva al
libro hablaré con ella.
Byeol río a
carcajadas lo que hizo a Tyler enfadarse aún más.
—¿Crees que ella
te escucharía? Ella solo hará lo que sea por mantener a Juliette feliz y si te
opones a ella, pues morirás y no quieres eso. Ya ha sido mucha charla y no
quiero seguir hablando de esto. Váyanse.
—No. Necesito
respuestas. ¡Hey, no puedes echarnos!—exclamó cuando la chica los empujó a los
tres fuera de la residencia—. ¡Tú también eres una Luna! ¡¿No?!
—Busca mi nombre
en internet, está en otro idioma—fue lo último que dijo antes de cerrarles la
puerta.
—¡No sé cuál es tu
nombre! ¡Agh!—haló de sus cabellos frustrado. Eso había sido mucha información
y sin embargo tenía más dudas.
—Se llama Byeol—murmuró
Rebecca. Tyler le miró expectante e inmediatamente sacó su teléfono para buscar
en internet—. Se escribe B. Y. E. O. L. No sé qué idioma es, pero...
Tyler abrió los
ojos asombrado al ver los resultados de internet. Era Hangul.
“El carácter de su
nombre. «Byeol» era el carácter de «Estrella»“
—Maldita sea... Es
una estrella femenina.
DalByeol.
Jadeó y tecleo
nuevamente en su teléfono, hallando nuevamente «Hangul» en su búsqueda.
Byeol= Estrella.
Dal= Luna.
Demonios.
—¡Tu hermana es
Dal y tú eres una estrella femenina!—gritó hacia la casa, queriendo que Byeol
le escuchará—. Eso quiere decir que DalByeol son..., ¿ustedes?
—DalByeol es ella
nada más ahora, solo quiso seguir llamándose de esa manera—escuchó detrás de la
puerta. Su voz se oía rota.
Estaba llorando.
—Juliette odia a
DalByeol..., digo a Dal. ¿Por qué? Si dices que ella la ama tanto, ¿por qué
ella la odia?
—Eso te lo tiene
que decir ella. Ya váyanse; si quieres saber más solo ve con Solar. Ella te
dirá algunas cosas que quieres saber, pero yo ya no puedo—alegó entre sollozos
ahogados—. La encuentras en el mundo original—añadió. Seguido se escuchó el
pestillo de la puerta y unos pasos dentro de la casa.
Ahora sí se había
retirado por completo.
—Esto tiene que ser
una broma.
Ámsterdam.
F:
22 de Mayo del 2023.
D:
23 de Mayo del 2023.
—¿Soy el maldito
psicólogo o qué?—cuestiona Han con gracia, mirando a Rebecca y a Tyler.
Después de lo
sucedido, Tyler se dedicó a explicarles absolutamente todo a Rebecca y a su hermano,
quienes no habían entendido del todo, y al final decidieron que estarían
precavidos para la próxima vez que Tyler tuviera que volver al libro.
Actualmente Tyler
y Rebecca se hallaban en la empresa donde trabajaban, específicamente en el
camerino de Rebecca, la cual aún estaba en reparaciones.
Luego del
terremoto Miller se dedicó a reparar todo cuanto antes, ya que pronto vendría
un evento importante y no podían retrasarlo, así que restaurando los lugares
más importantes volvieron a trabajar. Había muchas oficinas aún en reparaciones
y algunos empleados tuvieron que compartir oficina con algún compañero, pero
obviamente que la oficina de Rebecca estaba ya casi lista e incluso mejorada y
no tenía que compartirla con nadie.
August Miller no
era de tener favoritos, pero si era Rebecca Park él daría toda su empresa y
empleados a alguien más si la pelirrosa se lo pedía o si eso le daría lo mejor,
lo cual era extraño tener ese sentimiento teniendo en cuenta que toda su vida
trabajo por ello, pero lo dejaría todo por ella. Era tan extraño estar
enamorado.
Lo peor de todo el
asunto era que uno estaba enamorado del otro y no se daban cuenta cuando
incluso todos, o al menos lo más cercanos a ambos, lo sabían.
¿No les suena esa
historia?
Tyler.
Juliette.
Realmente Tyler y
Rebecca eran soulmates.
Volviendo a lo
principal, ambos amigos estaban pidiéndole ayuda a Han para tratar con el mayor
demonio de sus vidas: Jenny Kim.
—Déjame ver si
entendí. ¿Te desapareciste misteriosamente de repente, asustando a todos y solo
Rebecca, y tú hermano sabían dónde estabas? ¿Pero ellos no dirán dónde era que
estabas exactamente porque los tomarán a los tres como locos y por ello debo
calmar a Jenny para que ustedes dos le den esta misma explicación sin que ella
les arranque la cabeza?
—Exactamente.
Vaya, Han eres muy listo—dijo Rebecca en tono burlón—. ¿Nos ayudarás?
—No puedo
prometerles nada, pero haré lo que pueda.
—Gracias—murmuró
Tyler juntando sus manos, exaltándose cuando la puerta fue abierta. Miró por
sobre su hombro a Jenny, lucía sorprendida y enfadada al mismo tiempo.
“Hasta aquí llego.
Ahí te voy Dios”
—¡¿Dónde carajos
estabas?! ¡No tienes ni idea de lo preocupada que estaba y lo peor de todo es
que tú hermano y este idiota—señaló a la pelirrosa—, no me quieren decir dónde
andabas!—exclamó acercándose para tomar a Tyler del cuello de su camisa.
Camisa que en
realidad era de la colección de camisas de hombre que Juliette usaba para estar
en casa, la cual anteriormente se había llenado de la sangre de las manos de la
aludida y la cual tuvo que lavar antes de colocársela. Extrañaba a Juliette y
llevar su camisa le hacía sentirse menos helado, porque el aire en su mundo
volvía a sentirse frío. Ya lo había dicho, pero realmente extrañaba a Juliette.
Tyler no sabía si
asustarse por la expresión enfadada de Jenny o molestarse con ella por arrugar
su preciada camisa.
—Jen, cálmate—la
voz de Han hizo que la aludida le soltara con un chasqueó de su lengua—. Sé que
te asustaron, pero si no quiere decirte donde estuvo es porque tiene una buena
razón y debes confiar en ellos.
—¡No puedo
calmarme!
—Jenny, ¿puedes
confiar en mí?—ella miró a Tyler cuando le habló—. Hay buenas razones y te las
diré cuando todo esté en mejor condición.
Jenny suspiró y
colocó sus manos a cada lado de su cadera.
—Confío en ti.
Espero que realmente tengas buenas razones.
—Gracias por
confiar.
Jenny tenía un mal
presentimiento, era igual al mismo que tuvo hace tres años con Rebecca.
Sabía que el
comportamiento de Rebecca era inusual, lo notó, le advirtió y al final todo
termino mal y aunque la pelirrosa fingía haber olvidado todo, también sabía que
no era cierto.
Solo no quería que
Tyler terminará herido a nivel emocional ni físico, o algo peor. Pero debía
confiar en él, aunque tal vez investigar un poco no vendría mal para ayudarlo
si tiene problemas.
Ella iba a
enloquecer si se llegase a enterar de todo lo que estaba sucediendo.
•••
Era la hora del
almuerzo y Rebecca no podía sacarse a Jenny de encima, ¡ni siquiera le dejaba
en paz para ir al baño!
—Dije que confiaba
en él, pero yo necesito saber qué carajos está pasando—Rebecca termino de comer
su cupcake y se encogió de hombros—. ¡Solo dime!
—¡Aish, que me
asustas! No seas histérica, cálmate—pidió exasperada—. No es nada de lo que
tengas que preocuparte.
—¿Tyler está
saliendo con alguien?
Rebecca frunció el
ceño y tomo una servilleta del dispensador en la mesa que ambas ocupaban en la
cafetería de la empresa.
—¿Qué te hace
creer eso?
—Se comporta como
tú hace tres años—la pelirrosa dejó de limpiarse las manos con una servilleta
para lanzarle una mirada severa a la chica—. Tengo miedo de que le pase algo.
—No le pasará nada
de eso—masculló entre dientes procediendo a limpiarse las manos bruscamente. No
quería recordar absolutamente nada de lo sucedido en ese tiempo.
Se dice que lo
mejor que se puede hacer es hablar con alguien sobre tus problemas, esa era una
forma de enfrentarlo, pero Rebecca se negaba rotundamente a poner el peso de
sus problemas en los hombros de alguien más.
No minimizaba lo
que le sucedió, pero si quería olvidarlo lo mejor era no mencionarlo.
—Eso mismo nos
dijiste esa vez y después...
—Ok, ya detente—pidió
claramente enfadada—. Tyler está bien, no le pasará nada y no me importa si no
me crees. Olvida ya esa mierda de hace tres años.
—No puedo olvidarlo,
así como tú tampoco puedes.
—Si lo hacía,
hasta que abriste la boca, idiota. Ya déjame en paz con eso.
—Solo pretendías
olvidarlo, no soy estúpida. Rebecca, no quiero que a Tyler le pase lo mismo o
algo peor solo por salir con la persona equivocada y...
—¡¡Ya basta!!—sus
manos golpearon la mesa. Algunas personas alrededor les miraron curiosos por el
escándalo—. ¡Lo que me sucedió está en el jodido pasado, olvídalo! Tyler estará
bien, ya deja de joder—se levantó de la mesa y se fue dando zancadas dejando a
Jenny sola con varias miradas inquisitivas sobre ella.
Rebecca decidió
irse a su camerino, por lo que tuvo que tomar el ascensor mientras secaba las
lágrimas que corrían por sus mejillas. Mordiendo su labio inferior contuvo los
sollozos que querían escapárseles, pero las lágrimas no paraban al igual que
aquellos recuerdos avivándose de nuevo en su cabeza. Solo quería olvidar y
seguir con su vida, ¿por qué era tan difícil?
—¿A quién tengo
que despedir por hacerte llorar?
La pelirrosa casi
gritó del susto. No se había dado cuenta de que había alguien más en el
ascensor y lo peor era que ese alguien era August Miller.
—Señor Miller—limpió
sus lágrimas y se giró a mirarle—, no lo había visto. Lo siento.
Lo último que
necesitaba, que August Miller le viera llorar como una tonta.
—Repito, ¿a quién
tengo que despedir por hacerte llorar?—Park río suavemente ante la mirada
inquisitiva del peliplata y negó con la cabeza—. No me comeré tu mentira.
—No se preocupe.
—¿Qué pasó con esa
lengua afilada de la otra vez?
Rebecca dejó su
tristeza y frustración a un lado solo para sentir la vergüenza llenarle por
completo.
—Incluso me
llamaste "grandísimo idiota".
—S-Solo olvídelo.
August río y se
acercó a ella para tirar de la manga de aquel suéter amarillo pastel, de esa
forma cuando el ascensor se abrió arrastró a Park a su oficina.
—Necesito que me
digas que te hizo llorar—inquirió ya estando a solas en su oficina.
Becca jugaba con
sus dedos y desviaba la mirada a cualquier lugar de la oficina para evitar
mirar a August.
—Solo..., recordé
un incidente que ocurrió hace unos años, pero ya no importa. No quiero hablar
de ello.
August asintió y
le soltó la manga del suéter.
—¿Qué harás
después del trabajo?
—¿Uh? Ir a casa de
Tyler.
—¿Es muy
importante?
—No, supongo. ¿Por
qué pregunta?
Rebecca se
sorprendió cuando vio las mejillas de Miller tornarse rojizas.
“¿Se sonrojó?
¡Maldita sea, es tan adorable!”
—Um.., yo quería
invitarte a cenar está noche.
—¿Una cita?—se
arrepintió de haber dicho eso sin pensar. Sin embargo, se sintió aliviado
cuando August sonrió ladino y algo tímido.
—Sí, quiero que
vengas a una cita conmigo esta noche.
La seguridad que
tenía August para lo que amaba era digna de admirar.
—Y-Yo..., sí.
Digo, sí q-quiero ir a una cita.
—Dame tu
dirección, pasaré por tí más tarde.
Rebecca sentía que
estaba en el cielo después de haber estado en el infierno hace tres años.
Haarlem
[Libro]
F:
22 de Mayo del 2023.
D:
23 de Mayo del 2023.
—Luce triste—murmura
Harry hacia Selenne. Ambos miraban a Juliette tocar el piano con los ojos
cerrados y sus dedos moviéndose impecablemente sobre las teclas—. ¿Qué
deberíamos hacer para animarla?
Juliette
continuaba tocando la melodía de “golden
hour”, su mente perdida en cada recuerdo vivo en su memoria, desviándose y
permaneciendo por largos minutos en aquellos recuerdos que incluían a cierto
castaño. Ella creía que se estaba volviendo loca.
Ese día, después
de trabajar había ido a casa de Harry por pedido del mismo, quién le había
invitado para cenar junto a su novia. Pero convenientemente Selenne también
quería hacerle compañía al presentir que la chica no estaba bien, así que
terminó en casa de Harry también al estarla buscando y hallarla en aquella
residencia.
—¿En serio crees
que la causa sea ese chico? Ya ella era bastante apagada antes—susurra Selenne
mordiendo sus labios mientras miraba a Juliette en el piano.
—Sí, pero ahora es
peor. ¿Has visto su cuerpo en el Cielo? Selenne, casi no se puede ver, ella
está muy afectada y estoy un poco asustado—dice Harry tocando el puente de su
nariz con frustración.
—Tambien lo noté.
Ah, no sé qué deberíamos hacer por ella.
—Veamos si la
comida de Catherine le sube los ánimos.
—La dejo a tu
cargo, yo tengo que ocuparme de unos asuntos de la empresa. Al menos sé que no
estará sóla.
Harry sonrió y
asintió, acompañándolo a la puerta principal para despedirlo adecuadamente.
Tras la salida de Selenne, Harry volvió a la sala de estar donde estaba
Juliette.
—Realmente amas
esa canción.
—Es la favorita de
Tyler, él me lo dijo—murmura dejando de tocar el piano—. Siento que soy una
molestia últimamente, no estás obligado a estar detrás de mí, Harry.
—No lo eres, JJ.
Tú me has ayudado mucho, incluso gracias a ti conocí a Catherine—alegó tomando
una de las manos de la chica y le sonrió con cariño—. Tú no has estado bien y
quiero ayudarte a animarte a cambio de todo lo que has hecho por mí, aunque eso
no es suficiente.
Juliette sonrió
melancólica y se levantó del asiento con ayuda del peliamarillo.
—No es necesario
que lo hagas, pero definitivamente la comida de Cat es deliciosa y no podría
rechazarla.
Eso alivio un poco
a Harry.
La noche pasó
rápido, entre pláticas, algunas risas y copas de vino. Catherine había decidido
quedarse con Juliette en la sala de estar para hablar sobre cosas de chicas,
echando a Harry al estudio para que ambas hablarán cómodamente, pero ambas
chicas se inspiraron mucho con la charla y con el vino a tal punto que ambas se
pasaron de copas.
—Cat, cielo, te
dije que no bebieran mucho. Ahora tengo que llevar a Juliette ebria a su casa—se
quejó Harry quitándole las copas de vino a ambas chicas—. Realmente no puedo
descuidarlas ni un minuto.
—Oh, vamos Harry,
no seas aguafiestas. JJ y yo necesitábamos hablar, ella está tan mal por ese
humano que es increíble—balbucea la pelirroja tambaleándose hacia él.
—Entiendo que
necesitarán hablar, pero el vino era innecesario.
—Te quiero—canturreo
dejándose caer sobre él y riendo pérdida.
—Yo también, pero
ahora ve a la cama. Dejaré a JJ en su casa y vuelvo, ¿sí?
La pelirroja
asintió y tomo la botella de vino antes de irse escaleras arriba a la
habitación. Harry suspiro y negó con la cabeza al ver a Juliette dormida en el
sofá.
•••
—E-Eres muy
pesada, deberías dejar de ir al gimnasio—murmuro Harry cargando a la chica
dormida sobre su hombro—. Despierta, JJ, no puedo cargarte por mucho tiempo y
necesito que abras la puerta.
Juliette seguía
sin responder.
Harry suspiro
cansado y como pudo camino hasta la puerta de la casa, tambaleándose y casi
cayendo de bruces al suelo. Cuando llegó a la puerta dejo a Juliette en el
suelo con la cabeza recostada de la puerta, para revisar sus bolsillos y sacar
las llaves para abrir y dejarla dentro. Pero antes de revisar, la puerta fue
abierta y Juliette cayó por completo al suelo, golpeándose ligeramente la
cabeza y finalmente, despertó.
—¡Dios Santo,
Juliette! ¿Qué te pasó?—inquiere Tyler agitado, arrodillándose a su lado para
cargarla y ayudarla a entrar.
—Tyler~—Juliette
subió su mano y tocó la nariz del castaño, soltando una risilla en el proceso.
—¿Tú eres Tyler?—el
contrario asintió y Harry quedó boquiabierto—. Pensé que no existías realmente,
eres muy real.
—Uh, ¿gracias?
—Creía que
Juliette mentía después de todo, lo siento—se excusó ayudando a Tyler a cargar
a Juliette hasta el sofá—. Estuvimos en mi casa con mi novia, cenamos y ambas
se quedaron en la sala a platicar y yo me fui a mi estudio a revisar unos
papeles, y cuando bajé ambas se habían bebido toda una botella de vino. Y era
del fuerte.
—¿En serio? Wow,
ella realmente no se ha podido controlar con el alcohol. Hablaré con ella sobre
eso después—río cuando la pelirrubia le tomo de la mano y le obligó a colocarla
en su mejilla—. Gracias por cuidar de ella.
—Eso debería
decirte yo a ti. Fue un gusto conocerte, pero me tengo que ir, tengo a mi novia
ebria y peligrosa en casa.
Kinn sonrió y se
despidió de Harry, asegurándose de que se fue tranquilamente.
—¿Dónde estabas?—la
voz de Juliette le hizo volver a la sala. Se acuclilló frente al sofá donde
estaba Juliette acostada de lado, sus rostros quedando frente a frente—. Te
extrañe—casi sollozó las palabras.
—Yo no controlo
cuando puedo ir y venir, pero estaba en mi mundo y me enteré de cosas muy
importantes para ambos—musitó apartando mechones de cabello fuera de los ojos
de Jensen—. Eso es algo que debemos hablar cuando estés mejor.
—No te vayas. No
quiero que lo hagas—pidió tomándolo de las manos y tirando de él hasta tenerlo
de rodillas e inclinado hacia ella en un abrazo algo incómodo—. Contigo me
siento bien, no tengo frío y mi corazón late tan rápido. No sé qué es esto que
siento, pero no quiero que pare. Te quiero conmigo.
“¿Debería morir de
ternura ahora o después?”
Tyler soltó una
risilla y se separó de ella para dejar un beso en su frente.
—Haré todo lo
posible por hacerte feliz, pero no debes depender de mi para ser feliz. Solo
debes depender de tí misma.
—Lo sé, pero no
puedo dejarte de lado. Siento que eres parte de mí.
—Y tú de mí—aseguró,
recordando todo aquello que le fue confesado en su mundo—. Ya descansa un poco,
¿sí?
—Duerme conmigo—el
castaño sonrió y asintió antes de ayudar a Juliette a levantarse y subir a la
habitación.
—Toma una ducha.
Apestas a alcohol—Juliette hizo un mohín, más no le desobedeció.
Tras unos minutos
Juliette finalmente salió del baño con unos pantalones de algodón grises y una
camisa de tirantes negra. Tyler estaba en la cama esperándola y sería mentira
decir que no se sonrojo al verla vestida de esa forma, esa camisa era bastante
escotada, pero no dijo ni hizo nada cuando la pelirrubia se acostó a su lado en
la cama y le abrazó con fuerza.
—Te quiero, Tyler—ante
su susurró, Tyler sonrió y dejo un beso en su mejilla.
—Descansa, Julie.
Yo también te quiero.
Y Juliette durmió
con una sonrisa ligera tirando de sus labios.
Haarlem.
F:
22 de Mayo del 2023.
D:
23 de Mayo del 2023.
Poco antes de que
Tyler volviera al mundo de Juliette, este había salido de su trabajo y había
ido a casa donde estaba su hermano con algunos postres recién hechos y sentado
en el suelo de la sala de estar rodeado de varios objetos como toallas, ropa,
un gran bolso, y otras cosas más... Todo eso era un plan para cuando Tyler
volverá al mundo de Juliette.
Tyler, amaba a su
hermano, incluso cuando esté parecía tener una crisis.
—¿Y qué tal si hoy
vuelves al libro? Necesitarás muchas cosas, así que dormirás con ellas—dictaminó
con seriedad mientras seguía doblando la ropa.
Tyler frunció el
ceño. Él no dormiría en una especie de nido.
—Ni siquiera
sabemos si esto podría irse conmigo—asevera mirando un recipiente con
antibacterial. Jan era un dramático.
—Tu ropa y la de
ella lo hacen, además dijiste que llevabas un caramelo en el bolsillo de tu
short, y este fue y volvió tranquilamente. Si duermes con todas estas
provisiones podrías llevártelas, solo abrázalas fuerte.
—Dal hará que me
vaya en cualquier momento, no siempre es mientras duermo, al parecer hace que
me desmaye para ir allá. La otra vez casi me desmayo en la terraza, por suerte
acabe en mi cama. Y no dormiré en una especia de nido, Jan.
—Bien, pondré todo
en este bolso y te lo colocaras para dormir—Tyler rodó los ojos y le dejo hacer
lo que quisiera—. ¿Por qué siempre despiertas en su cama?
—No lo sé. Supongo
que despierto en el mismo lugar donde me desmaye o duerma—explica hurgando en
las cosas que su hermano le trajo—. Creo que, si lo hago en el sofá despertaré
en el de ella.
—Eso es tan
extraño, pero bueno, solo a ti pueden pasarte estas cosas.
—Eres un tonto.
—Rebecca dice que
vendrá en un rato para verificar que todo esté bien—anuncia mirando su teléfono
y Tyler asiente—. Y..., ¿ni siquiera has besado a tu chica?
Tyler se ahogó con
su propia saliva mientras los colores subían a su rostro.
—¡¿Qué?! ¡No es mi
chica y no, no la he besado!
—Eres tan
aburrido. Estoy seguro de que si le robas uno ella estará muy feliz.
—Jan, te quiero,
pero cállate.
—Solo digo—murmuró
antes de levantarse del suelo para abrir la puerta cuando está fue tocada—.
Pasa, Park, ayúdame a arreglar todo esto.
Rebecca entró a la
vivienda y frunció el ceño al ver la pila de cosas en la sala de estar.
—¿Qué diablos es
todo esto?—inquiere al ver a Tyler balbuceando algo inentendible, mientras
revisaba la pila de ropa y sus mejillas y orejas se hallaban rojizas.
—Estoy haciendo un
bolso con todas las cosas necesarias para que Tyler se las lleve cuando viaje
al otro mundo.
La pelirrosa miró
a Tyler y luego a Jan. Estaba loco, pero al menos quería ayudar.
—Está bien,
organicemos todo—dice la pelirrosa dejando sus cosas en la entrada de la casa y
acercándose a la sala para terminar de armar el famoso "bolso de viaje
para Tyler".
Minutos después el
bolso estaba listo y fue dejado en la cama del castaño, ahora los tres se
hallaban viendo una serie en la televisión. Rebecca había afirmado que más
tarde se iría porque tenía una cita con Miller, recibiendo felicitaciones y vítores
de ambos chicos.
Poco después,
Tyler se levantó del sofá para ir por algo de beber, pero al levantarse se
mareo. Era esa sensación de cuando Dal le iba a llevar al otro mundo.
—Esto sonara
extraño, pero creo que me voy a ir—anunció y Jan reacciono al instante.
—Se siente como si
estuvieras embarazado y fueras a tener a tu bebé, hasta bolso y todo tienes—se
burla Rebecca antes de ser recriminada por Jan—. Llevemoslo arriba.
Jan asintió y
entre los dos llevaron a Tyler a su habitación.
—Nosotros
estaremos abajo y subiremos dentro de una hora para verificar si te fuiste o no—indica
Rebecca. Tyler se acuesta en la cama y mira al techo, sintiéndose aún más
mareado—. Si te vas, cuídate mucho, ¿sí? No quiero que te suceda nada.
—Me cuidaré. Lo prometo,
Becca—aseveró sonriéndole a ella y a su hermano—. No se preocupen mucho por mí.
—Trataremos.
Acuérdate que debes buscar a Solar y que no debes hacer enfadar a Dal para que
no te devuelva tan rápido o te haga daño—murmura Jan preocupado.
—Realmente no sé qué
pudo haberla hecho enfadar las últimas dos veces como para devolverme.
—Quizás la primera
vez quería usarte para animar a Juliette y como lo lograste te devolvió
pensando que no te necesitaría más—sugiere Rebecca y Tyler hace una mueca ante
la respuesta y la otra duda que surgió.
—¿Y la segunda
vez?
—Eres un ser
irritante, así que no es sorpresa que... ¡Auch!—se quejó cuando Tyler le lanzó
su pantufla a la cabeza—. ¡Eres un idiota!
—Deja de burlarte
de mí.
—Ya mejor duérmete
antes de que asfixie con la almohada—dijo la pelirrosa cruzándose de brazos y
con un mohín en sus labios.
—Nos vemos—se
despidió cerrando los ojos, esperando hasta caer completamente dormido.
“Espero estés
bien, Juliette”.
Lo que Tyler no
previó fue que despertaría en la cama de Juliette completamente sólo. La chica
no se hallaba en casa y él no sabía cómo comunicarse con ella y su teléfono no
tenía señal en ese mundo, y tampoco tenía el número de Julliette, así que solo
se dedicó a esperarla.
Pasó
aproximadamente una hora cuando oyó ruido afuera y supuso que sería Juliette y
efectivamente lo era, solo que estaba acompañada y ebria.
“¡¿Qué le
sucedió?!”
Tyler siempre
llegaba en el momento apropiado.
Todos
tenemos una razón para vivir, así que no te rindas.
—A.
S
acreativangel©
2023
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